Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

RCD Mallorca

Más problemas para Sarver: Represalias en los Suns por denunciar su cultura tóxica

El dueño del Real Mallorca, Robert Sarver, durante un partido de la NBA. Reuters

Los problemas para Robert Sarver, máximo propietario del Real Mallorca y dueño de los Phoenix Suns, no cesan. A pocos días de que se conozca el veredicto sobre la investigación que está llevando a cabo la NBA sobre las denuncias de misoginia y racismo vertidas sobre el empresario de Arizona, ayer se conoció que una trabajadora de la franquicia estadounidense, Melissa Fender, dimitió de su puesto el pasado mes de mayo tras «haber sido objeto de acoso y represalias» por haber señalado su preocupación con el tipo de conductas que se desarrollan en la franquicia.

La citada trabajadora, según publicó ESPN, llevaba desde  agosto de 2007 ejerciendo su oficio en los Phoenix Suns. Fender emitió una carta de dimisión en la que aseguraba que sus quejas tenían «la única motivación de instar un cambio que creía realmente posible». Melissa envió el correo a todos los inversores que ella creía que podían llevar a cabo este cambio, incluido entre ellos el máximo propietario del Real Mallorca, Robert Sarver.

El capítulo de esta trabajadora no hace sino sumar más leña a la hoguera que se prendió el pasado mes de noviembre, cuando ESPN publicó un informe cargado de comentarios despectivos y racistas utilizados, en principio, por el dueño de los Suns. En el mismo, casi un centenar de trabajadores denunciaban un uso de la autoridad desproporcionado por parte de Sarver, además de mostrar misoginia y un «menosprecio y sometimiento» incesante hacia sus empleados. Pocos días después fue Sports Illustrated quien publicó un clip sobre el propietario del Real Mallorca en el que el magnate describía explícitamente las hazañas sexuales del que fuera propietario minoritario de la franquicia de Arizona, Dick Heckmann.

Compartir el artículo

stats