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Diario de Mallorca

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Primera División

Una salvación que sabe a gloria, por Toni Ruiz

Muriqi celebra el decisivo gol de Grenier. """Eduardo Sanz Nieto"""

Se ha sufrido lo indecible, pero se ha logrado el objetivo sobre la campana, haciendo buena la situación privilegiada en la que se quedó tras el gol de Abdón. El partido ha respondido al guión previsto, en el que la premisa inicial era no perder, lo que nos ha dejado una primera parte de escasa producción ofensiva, hasta el punto de que hubo que esperar al minuto 30 para cerciorarse de que el Mallorca quería ganar.

El gol de Angel ha llegado en el momento preciso para evitar ataques cardiacos y sumir al Osasuna en una tarde de homenajes a los que su unió la parroquia mallorquinista. La génesis del tanto ha sido una obra de arte, propia de dos jugadores que lo ponen todo sobre el campo y que han de ser un ejemplo para el resto: Maffeo, incansable, y Muriqi, transformado ayer en un ariete tipo Benzema que no solo remata sino que recupera balones, asiste y lleva en volandas al equipo. El kosovar sería un baluarte para el futuro si pudiera repetir estancia en Palma, algo que se ha ganado también Grenier, no solo por el gol de la tranquilidad sino porque ha demostrado que tiene un manejo de balón excelente, si recupera la condición física que le llevó a la internacionalidad con Francia.

La alegría por la permanencia no debe deslumbrarnos y hay que pensar que para seguir más años en Primera hay que hacer un fútbol muchísimo mejor. A Aguirre le queda mucho trabajo por delante.

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