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La gerente de la Institució Alcover de Manacor, Amàlia Salas: «Hay que crear un vínculo afectivo con la gente»

«La prioridad es confeccionar un programa educativo adaptado a distintos niveles escolares y a la vez crear talleres para diferentes edades»

Amàlia Salas no puede esconder su ilusión al tomar las riendas de la Institució Alcover de Manacor. | S. SANSÓ

Amàlia Salas no puede esconder su ilusión al tomar las riendas de la Institució Alcover de Manacor. | S. SANSÓ / Sebastià Sansó

«Debo ser la primera gerente de la Institució con los apellidos forasters», dice sonriendo Amàlia Salas López-Cepero (Felanitx, 1984), desde hace unos días nueva responsable de la Institució Antoni Maria Alcover de Manacor. Licenciada en Historia del Arte por la UIB, proviene de la Fundació Cosme Bauçà, donde en dos años y medio ha logrado aumentar la afluencia de público en más de un 60%.

¿Cuáles considera que son las necesidades básicas para hacer avanzar a la Institució Alcover?

La prioridad es confeccionar un programa educativo adaptado a los distintos niveles escolares y a la vez crear actividades y talleres para diferentes grupos de edad. Intentar evitar la visita guiada tal y como se hace ahora. Procurar que todo el que venga se lleve un buen recuerdo… nos interesa crear un vínculo emocional que ahora mismo tampoco está.

Un proyecto con futuro...

Si queremos hacerlo bien este no será un proyecto a corto plazo, eso está claro, pero sí puede estar asentado en dos años aproximadamente. Hay que realizar actividades de calidad, contactar con profesionales, supervisar, estar encima y que, como es evidente, todo tenga un punto de conexión con la figura de Alcover. De hecho, ya van saliendo cosas, relacionar botánica, arquitectura o fábulas, por ejemplo. No es sencillo hacer mover a la gente hasta la Institució. El trabajo bien hecho es largo.

Desde fuera se tiene la sensación de que, más allá de las visitas escolares de rigor o la presentación de libros, el público no conoce la Institució...

Es cierto que la promoción es uno de los puntos débiles. Es necesaria una diagnosis acertada para saber hacia dónde tirar en este sentido, hacer una mejor propaganda y señalización. No puede ser que un lunes de mercado con tanta gente, nadie se acerque. Debemos atraer la atención para que sean manacorins o no, quieran darse una vuelta hasta aquí.

Tampoco pisan el museo…

Sé perfectamente que es muy complejo atraer público hasta una exposición permanente. Además, en la mayoría de instituciones museísticas siempre nos quejamos de que nos falta la visita del público juvenil. Hay que promover fórmulas imaginativas y atractivas… incluso hemos pensado en montar una escape room. Es necesario renovar el museo. Ha quedado antiguo. Cuando se concibió hace quince años, los parámetros eran otros. Ahora es necesario poner más paneles verticales, más bajos para ser visibles para todos, espacios para sentarse, que algunas actividades pasen del celler hasta el museo, etc. Debemos tener un taller educativo fijo, un espacio para sólo actividades educativas.

¿Es también problema de horario?

Debemos estudiar cómo podemos mejorar el horario, sí, pero abrir más tiempo es complicado, sobre todo por la falta de personal.

Una vez que la figura de Mossèn Alcover está, en líneas generales, ya bien estudiada, ¿cuál debe ser la principal vía cultural?

Sin renunciar a la creación de becas para que la figura de Mossèn Alcover se siga estudiando, la tarea ahora debe ser de difusión. También y muy especialmente en las redes sociales que tenemos a nuestro alcance. Estar presentes en las oficinas de información turística o en páginas culturales. Por eso es tan importante el vínculo emocional. Alcover vivió en una época determinada de la historia que resulta muy interesante de contar y, a partir de ella, relacionarla con actividades como la revolución fotográfica, los viajes, los contextos culturales… y por otra parte creo que es necesario impulsar el conocimiento del edificio, su concepción, también arquitectónicamente hablando, aunque no fuera la casa solariega de Alcover. Queremos abrir los espacios que hasta ahora han sido infrautilizados como la cocina, que pasaría a ser una cafetería para bebidas y meriendas. Tiene ciertas limitaciones al no tener extractor de humos, pero para el día a día tampoco deberíamos necesitarlo.

Veo que está ilusionada...

Me gusta mucho el proyecto porque creo en él, pero necesitamos darle una vuelta. Debemos empezar haciendo un recuento y estudio de las visitas por año, porque tenemos que saber de dónde partimos.

¿Hay presupuesto suficiente para todo?

Subsistimos sobre todo a partir de la subvención nominal que cada año recibimos del Consell de Mallorca y que sirve para pagar los Premios y la Setmana Alcover.

¿Cómo logró un crecimiento tan importante en Felanitx?

Picando mucha piedra, la verdad. Como decía, las cosas no se consiguen en dos meses.