Temporada de setas en Mallorca | El micólogo Carles Constantino: “Ha sido una temporada horrible”

El experto no pierde la esperanza porque asegura que “si llueve y no hace frío, aún saldrá alguna que otra seta”

El micólogo Carles Constantino: “Ha sido una temporada horrible”

El micólogo Carles Constantino: “Ha sido una temporada horrible” / C.C.

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

No ha sido una buena temporada por los amantes de salir a buscar setas. La falta de lluvia y el viento han provocado que en los bosques de la isla no hayan brotado como sus buscadores esperaban uno de los mayores tesoros gastronómicos: las setas. «Por ahora, ha sido una temporada horrible», sentencia el micólogo Carles Constantino.

De todas maneras, afirma que «la temporada aún no se ha terminado porque no hace frío. Si lloviera, aún saldrían unas cuantas más pero en estos momentos no hay nada, no vale la pena salir», admite. Recuerda que a finales de agosto llovió y también hubo alguna que otra precipitación en septiembre, lo que permitió que brotaran las primeras setas termófilas como determinadas blaves. «También encontramos algún que otro esclatassang pero luego se puso a hacer viento y lo secó todo. Si llovía un poco, el viento lo secaba. Por ahora, ha sido una temporada muy mala», desgrana.

Temporada de setas en Mallorca | El micólogo Carles Constantino: “Ha sido una temporada horrible”

Temporada de setas en Mallorca | El micólogo Carles Constantino: “Ha sido una temporada horrible” / C.C.

Eso sí, la esperanza es lo último que se debe perder, por ello, el experto asegura que «si llueve, que dicen que viene una borrasca, y no hace frío aún saldrá alguna que otra seta. Si hay humedad y no hace frío, saldrán. Hay setas que salen cuando empieza a hacer un poco de frío como por ejemplo las gírgoles d’estepa o también denominadas frarets. En Cataluña se les conoce como fredolics porque salen cuando empieza a hacer frío. Aquí hay gente que los conoce y los busca», apunta. «También las gírgoles de càrritx salen más tarde», añade. De hecho, admite que «hay años que el mes de diciembre es bueno para salir a recoger setas pero todo depende de la humedad y de la temperatura». Así, para que haya setas, el experto determina que es clave que haya humedad y no haga frío porque si empiezan las heladas, la temporada acaba. «Ahora no hace frío, si hubiera llovido, saldrían», asegura.

Dos mil especies diferentes

Así las cosas, el micólogo solleric remarca que en las islas han localizado dos mil especies diferentes. «Setas hay en pinares, encinares, en dunas... hay de muchas especies pero necesitan humedad y temperatura», sentencia. «La temporada ha sido mala pero ha habido años que en diciembre hemos recogido setas pero si llueve y vuelve a hacer viento podremos dar la temporada por acabada», determina.

De hecho, cuenta que el lunes por la noche regresó de Menorca, donde había ido junto a un grupo de micólogos expertos de las islas, Madrid o Barcelona, entre otros, para estudiar las setas menorquinas. «Visitamos zonas donde normalmente tendría que haber setas y encontramos muy poca cosa. Caminé dos horas en Menorca por una zona buena y solo encontré algunos pixacans y alguna seta seca».

Asimismo, recuerda que a punto estuvieron de suspender la exposición de setas que hacen a mediados de noviembre en la fundación Jardí Botànic-Museu de Ciències de Sóller. Precisamente el año pasado se suspendió porque no había setas, algo que no había ocurrido en 40 años. «Este año estuvimos a punto de cancelarla pero logramos llevarla a cabo a fuerza de ir a buscar en distintos ecosistemas más o menos húmedos y conseguimos reunir 120 especies diferentes».