Lletra menuda

Los problemas domésticos

Llorenç Riera

Llorenç Riera

La victoria electoral y la llegada al poder, si se colocan bien, es decir, si se saben administrar con solvencia, suelen ser útiles para apuntalar los problemas políticos del partido o agrupación local en cuestión. En el caso del PP de Calvià no parece haber sido suficiente. Todo apunta a que se lastra el impacto de la designación de Juan Antonio Amengual como candidato a la alcaldía y que ahora éste, con mayoría relativa, acumula dificultades para consolidar un equipo de su confianza que, a su vez, guarde los equilibrios domésticos. No resulta normal tanta recomposición en apenas cuatro meses, cuando la ilusión del estreno debería ser suficiente para amortiguarlo todo, por muy complejo que sea, que lo es, el Ayuntamiento y el gobierno en Calvià.

Claro que el PP local, siempre bajo la mirada de Vox, debe asumir el Plan General que le ha dejado la izquierda y actitudes en materia educativa que se presentan enrevesadas en su propia concepción. El coste, de momento, se traduce en renuncia y movimiento de sillas en Urbanismo y un mayor ascenso político de Isabel Bonet en detrimento de Jaime Bujosa. Se va demostrando que el PP de Calvià tiene interés en hacer borrón y cuenta nueva con sus propios antecedentes locales. También hay indicios para pensar que ha llegado a la casa consistorial sin tener tomada la medida justa a la administración local que ahora debe afrontar. La falta de organización previa, teñida de descontrol, es el hilo argumental al que se aferra la oposición socialista para dejar en evidencia a su relevo de gobierno. Todo junto no hace más que añadir un plus de dificultad a la tarea de cada día. Los problemas domésticos del PP se solapan con los que genera la gestión municipal cotidiana.