Caixa Colonya recurrirá la resolución que impide la reforma de Can Morató

La caja de ahorros de Pollença expresa su «decepción y desilusión» por el cambio de criterio de Recursos Hídricos, departamento que hace dos años informó a favor de la modificación del PGOU local que posibilitaba el proyecto 

Representantes de Caixa Colonya durante una anterior visita a las instalaciones de la vieja fábrica de tapices.

Representantes de Caixa Colonya durante una anterior visita a las instalaciones de la vieja fábrica de tapices. / CCP

Joan Frau

Joan Frau

Colonya Caixa Pollença presentará un recurso de alzada contra la resolución de la dirección general de Recursos Hídricos que deniega a la entidad la autorización para ejecutar el proyecto de reforma de la antigua fábrica de tapices de Can Morató como sede social y de la Fundació Guillem Cifre al estar ubicada en una zona inundable. Así lo confirmó ayer el director general de Caixa Colonya, Biel Bauzá, que también expresó la «decepción y desilusión», así como la «sorpresa», que ha provocado en la caja de ahorros de Pollença la resolución del Govern, avanzada el jueves por este diario, que deja en punto muerto la rehabilitación del equipamiento industrial adquirido en 2020 para su transformación en la sede central de la entidad.

La decisión de Recursos Hídricos ha cortado en seco la andadura de un proyecto que se inició hace años y que ahora había adquirido velocidad de crucero. De hecho, estaba previsto que el Consell otorgara este mismo viernes el interés general al proyecto, un trámite imprescindible para obtener la licencia de obras por parte del ayuntamiento de Pollença. «Ahora ya no sabemos si podremos empezar las obras», lamenta Bauzá.

La resolución denegatoria ha causado controversia en la dirección de Caixa Colonya porque hasta la fecha los informes habían sido favorables. «Antes de la compra del inmueble, en 2019, todas las administraciones públicas prestaron su apoyo al proyecto», recuerda el director general. El ayuntamiento de Pollença modificó el Plan General para posibilitar un cambio de uso en la antigua fábrica de tapices y autorizar de esta forma su conversión en sede social de la caja de ahorros. Entonces, la dirección general de Recursos Hídricos informó a favor de la modificación urbanística.

A pesar del mazazo, Caixa Colonya «no pierde el optimismo». «Sin duda, aprovecharemos el plazo para presentar las alegaciones oportunas, hay margen suficiente para argumentarlas bien», señala Biel Bauzá, convencido de que se trata de un proyecto «beneficioso para la sociedad» que supone la «recuperación de un edificio catalogado en estado ruinoso para transformarlo en un centro social de relevancia». 

Apoyo municipal

El alcalde de Pollença, Martí March, también expresó ayer su «extrañeza» por la resolución del Govern contra un proyecto «muy beneficioso para el municipio» y prestó toda la ayuda técnica del Ayuntamiento a Caixa Colonya.

En el mismo sentido se expresó el equipo de gobierno ‘pollencíen un comunicado remitido ayer por la tarde. La denegación de la autorización para rehabilitar Can Morató «ha provocado una gran decepción al Ayuntamiento», aseguran, ya que se trata de un «proyecto emblemático» cuyo objetivo es el de «recuperar la memoria de una actividad industrial, recuperar un edificio catalogado y protegido y al mismo tiempo darle una nueva vida con otros usos». El Ayuntamiento «seguirá luchando» para aprobar este proyecto y colaborará con Caixa Colonya para «cumplir el objetivo».