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Diario de Mallorca

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Los descubridores de la hormiga gigante en Mallorca: “El hallazgo fue casual”

 “Creemos que hay presencia en otros puntos de la isla”, aseguran los expertos

La hormiga gigante 'camponotus barbaricus'.

Joan Díaz-Calafat es biólogo y estudiante de doctorado en el Centro de Investigación Forestal del sur de Suecia, en la Universidad de Ciencias Agrarias. Es una apasionado de los insectos, más en concreto de los himenópteros que es el grupo de las hormigas, abejas y avispas. “Me gusta identificar diferentes especies, qué especies hay en determinados lugares y las diferencias entre ellas”, reconoce uno de los descubridores de la hormiga gigante camponotus Barbaricus, un insecto que hasta ahora no se había encontrado en Balears.

Este marratxiner admite que el hallazgo producido en diciembre en Camp de Mar, en Andratx, fue “casual”. Lo rememora: “Durante un paseo vi esta hormiga tan enorme. Me conozco las especies de Balears y sabía que era una hormiga que no estaba en ninguna lista. Por ello, recogí unos cuantos ejemplares, los analicé siguiendo determinadas claves y, además envié unos ejemplares a un experto de la península que confirmó que era la especie camponotus barbaricus”. Detalla que los ejemplares se recolectaron con el permiso expedido por el servicio de protección de especies. En el caso de Camp de Mar, la hormiga gigante fue hallada en un lugar predominantemente urbano y el hormiguero estaba situado bajo una baldosa que tapaba un agujero.

Joan Díaz -Calafat.

Con la hormiga gigante identificada, unos meses después, en otra punta de la isla, más concretamente en s’Arenal de Llucmajor, Jorge Fortis, detecta otra hormiga gigante. Es el director técnico de la empresa mallorquina de control de plagas Vectobal y un gran aficionado a la mirmecología. El hallazgo también fue fortuito. Rememora que era una tarde del mes de agosto cuando regresaba de dar un paseo con su perra. “Cuando voy paseando y veo un hormiguero, me fijo en la especie que es. Esa tarde me llamó la atención la sombra de una hormiga muy pronunciada sobre una piedra. Detecté su sombra. Al fijarme ya vi la hormiga, la identifiqué como una camponotus. Identifiqué el género. De este género tenemos algunos en la isla pero no tenemos la camponotus barbaricus ni camponotus cruentatus que eran las dos especies que sospechaba que podía ser”, relata Fortis. En concreto, el hormiguero se encontraba en un agujero en la tierra en un lateral de un camino de una zona garriga. No dudó en ponerse en contacto con expertos, entre ellos, Joan Díaz-Calafat.

Jorge Fortis.

“Le comenté el hallazgo y recogió las muestras para estudiarlas más a fondo”, explica Fortis. “Concretó que también se trataba de la camponotus barbaricus, una hormiga extremadamente grande por lo que tenemos en Mallorca y decidimos hacer la publicación”, desgrana. “Comparamos los ejemplares y eran iguales, eran la misma especie. Por lo tanto teníamos presencia en dos zonas separadas de la isla”, puntualiza. El hallazgo ha sido publicado ahora por sus dos descubridores en el Boletín de la Sociedad de Historia Natural de Balears, además los ejemplares han sido depositados en la colección del Museu Balear de Ciències Naturals. “Hemos depositado los ejemplares en el museo solleric para que quede constancia de la presencia de esta hormiga en la isla. Esta especie tiene diferentes formas en función del lugar donde se encuentra pero no se ha llegado a determinar si todas son la misma hormiga o si son diferentes especies que se asemejan mucho. Si algún día alguien se sienta a estudiar estas diferencias, pueden acudir a nuestros ejemplares para determinar si son más similares a las del Norte de África o a las de la península. Básicamente se depositan en el museo para su investigación”, explica Joan Díaz-Calafat.

“Creemos que hay presencia de esta hormiga gigante en otros puntos de la isla”, determina Joan Díaz-Calafat. “Nos llamó la atención que una hormiga tan grande no se hubiera hallado nunca”, prosigue. El experto baraja dos opciones: o ha pasado por alto o ha llegado hace poco, procedente de la península como llegan muchas especies. “Lo interesante del hallazgo es que es muy difícil que se haya pasado por alto y se presupone que ha sido introducido accidentalmente a través de algún material que ha llegado a la isla como pasó con la hormiga argentina. Esta hormiga no representa una plaga pero su tamaño llama la atención”, añade Fortis que suma “otra posible causa”, que es el auge de la afición por la mirmecología. Se explica. “De cada vez hay más páginas de compra-venta y distribución de hormigas. La gente las cría en su casa y la hormiga por su biología tiene un ciclo reproductor anual. Cada año un hormiguero maduro hace que salgan nuevas hormigas que son las futuras reinas que van a crear los nuevos hormigueros. Un hormiguero en cautividad que no sea autóctono si no se hace una buena gestión probablemente llegue al entorno natural y se establezcan como especies no endémicas”, desgrana.

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