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Desalojan el edificio de primaria del colegio de Capdepera tras afectar las lluvias a su estructura

El alumnado deberá seguir las clases desde casa a partir de este martes al menos durante una semana mientras se busca una alternativa para poder retormar la presencialidad

Desalojan el edificio de primaria del colegio de Capdepera por problemas en la estructura

 “Aviso urgente” era el mensaje que este lunes ha alertado a las familias del alumnado de primaria del CEIP s’Alzinar de Capdepera, que ha sido desalojado ya que después de estos días de lluvias intensas, han salido nuevas grietas en el edificio de primaria debido a movimientos de tierra. Así, el alumnado no podrá asistir a la escuela a partir de este martes y deberá seguir las clases desde casa, al menos durante una semana, mientras se busca una alternativa para recuperar la presencialidad lo antes posible. No solo se suspenden las clases presenciales, también servicios esenciales para muchas familias como el servicio de bus, el de matinera y el comedor que sólo se ofrecerán a Infantil, que sí podrá continuar sus clases con normalidad ya que su edificio no está afectado.

El alcalde gabellí, Rafel Fernández, ha detallado que de momento los alumnos y alumnas deberán quedar en casa una semana mientras se analiza la situación y se recolocan a los cursos en los edificios municipales que dispone el municipio.

En la notificación urgente que el equipo directivo ha enviado este lunes a las familias, se explica que “el arquitecto técnico del ayuntamiento de Capdepera ha emitido un informe aconsejando que, por precaución y mientras se hace el estudio pertinente, se cierre el edificio de primaria por lo que resta de curso”. Este informe ha sido estudiado y corroborado por una técnica de la conselleria de Educación, por ello, el director General de Planificación, Ordenación y Centros, Antonio Morante, ha autorizado el desalojo preventivo del edificio a partir de este martes.

De hecho, el bloque afectado ya había presentado algunas grietas el año pasado, que han sido objeto de seguimiento por parte del arquitecto municipal. Hasta ahora la estructura no se había visto afectada y se había podido desarrollar la actividad lectiva habitual. El Govern también ha comunicado que la situación ha empeorado a raíz del episodio de lluvias de estos días y se ha apostado por desalojar el bloque B del CEIP s’Alzinar para evitar cualquier peligro al alumnado y al profesorado.

El colegio recalca en su comunicación a las familias que la patología sólo afecta al edificio de primaria, por tanto, el alumnado de infantil sí seguirá con las clases presenciales. A las familias de Primaria, el equipo directivo avisa que ya les mantendrá informados de cuándo podrán acudir a buscar el material correspondiente de sus hijos e hijas para que puedan trabajar estos días en casa. “Esta situación significa un sobreesfuerzo inesperado para toda la comunidad educativa, pero la seguridad de nuestro alumnado y de vuestros hijos e hijas es la prioridad. Ahora más que nunca os pedimos vuestra colaboración y comprensión”, termina la notificación enviada por el equipo directivo.

Mientras se busca la “mejor solución”, la conselleria se ha comprometido a instalar aulas modulares para atender al alumnado. El problema, señala el alcalde, es que estos “barracones” se deben licitar y cinco estarían disponibles en marzo, cuando necesitan doce. Mientras estas aulas no se instalen, puntualiza el Govern, una parte de los niños y niñas será realojado en el mismo centro, por ejemplo, convirtiendo la sala de profesores en aula y el resto en dependencias municipales. El primer edil reconoce que se encontrará la solución pero “es muy complicado” porque se deben primar la cercanía por el tema de los docentes especialistas que deberán de un sitio a otro. “El problema es que los espacios que nosotros les podemos ofrecer está ocupado por los usuarios del centro de día, que también tuvo problemas de filtraciones”, admite el alcalde que reconoce que se trata de un edificio de 50 años construido en una zona de “arcilla pura y dura” y estas edificaciones “tienen fecha de caducidad”. ¿Dónde situamos una escuela ahora?”, se pregunta Fernández. “Es un problema grave y los maestros deberán hacer un esfuerzo porque tendrán niños repartidos por toda Capdepera”, lamenta el primer edil mientras centra sus esfuerzos en buscar una solución al problema.

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