El pleno extraordinario celebrado este miércoles por la mañana en el ayuntamiento de Pollença ha aprobado de forma definitiva la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio con el objetivo de conceder la licencia de reforma de la antigua fábrica de tapices de Can Morató a la entidad Colonya Caixa Pollença, propietaria del complejo industrial abandonado, que pretende convertir el edificio en su nueva sede corporativa.

Para llevar a cabo este objetivo, el ayuntamiento de Pollença ha tenido que modificar los usos previstos en el antiguo edificio industrial, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), para que puedan llevarse a cabo actividades administrativas. «Después de un largo y complejo proceso, finalmente las entidades involucradas han dado su visto bueno», destaca la institución municipal.

Así, tanto el Consell de Mallorca como la dirección general de Recursos Hídricos y la dirección general de Emergencias del Govern ya han aprobado el cambio de usos, por lo que solo quedaba pendiente la aprobación de la modificación urbanística por parte del pleno de Pollença, trámite que se ha formalizado este miércoles.

Ahora, Colonya Caixa Pollença deberá tramitar la licencia de obras con el Consell de Mallorca, institución competente debido a la condición de BIC del edificio industrial.

El alcalde de Pollença, Tomeu Cifre, expresa su «satisfacción» por la modificación urbanística porque «se trata de un compromiso que adquirimos y ahora cumplimos con el único objetivo de avanzar en un proyecto que tiene como finalidad recuperar un edificio de elevado valor patrimonial». Cifre añade que la futura sede de la caja de ahorros pollencina incluirá espacios para «mantener viva la memoria de nuestro pasado industrial, y concretamente de Can Morató», además de los usos administrativos.