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Sóller elabora un plan para prevenir las inundaciones

El municipio pretende blindarse frente a una situación catastrófica debido a que la mayor parte del casco urbano está en zona de peligro de riada

El torrente Major, tras una tormenta el pasado año 2016.

Sóller tendrá un plan de emergencias para hacer frente a una situación catastrófica derivada de inundaciones, ya que la mayor parte del casco urbano se encuentra en zona de peligro de riada.

Representantes de diferentes organismos públicos se reunieron en Sóller esta semana para abordar la preparación del plan de emergencias y trabajar en varios aspectos técnicos del futuro documento. En el encuentro participaron responsables de los Bombers de Mallorca, Guardia Civil, Policía Local, Consell de Mallorca, Govern balear, Ayuntamiento, así como técnicos del centro de salud de Sóller y de Aqualia, la concesionaria del servicio de aguas del municipio.

El concejal de Gobernación, Carlos Darder, explicó que la necesidad de crear un plan de emergencias por inundaciones (a pesar de que también abordará otros aspectos como los incendios forestales) «se puso de manifiesto con la riada que afectó al Llevant en el año 2018» con el objetivo «de coordinar los esfuerzos de todos los cuerpos de emergencias que actúan en estos casos». Darder también puso de manifiesto que «Sóller tiene una singularidad especial que necesita disponer de este plan». El concejal hacía mención con esta afirmación a dos hechos: por un lado que el municipio está atravesado por una importante red de torrentes y, por otra, que buena parte del casco urbano está situado en zona de peligro de inundación.

El mapa de peligrosidad y riesgo de inundación en la demarcación hidrográfica de Balears sitúa buena parte del núcleo urbano de Sóller en el listado de las denominadas áreas de riesgo potencial significativo de inundación, debido a que el torrente Major atraviesa extensas zonas habitadas urbanas.

Una gran cuenca

Otro estudio, en este caso elaborado por la Universitat de les Illes Balears, pone de manifiesto que el torrente Major de Sóller presenta un riesgo medio-bajo de generar inundaciones. También recuerda las obras de canalización que se hicieron en el tramo final de la desembocadura en 1984 como medida que podría evitar desbordamientos.

El torrente Major tiene una cuenca asociada de 48 kilómetros cuadrados, hecho que implica la captación de gran cantidad de agua en caso de lluvias muy intensas.

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