Una colonia de gallinas en estado salvaje se adueña de un tramo del torrente de sa Riera de Palma

Vecinos de la calle Jesús temen que los animales causen un brote de gripe aviar y lamentan que el canto de los gallos no les dejan descansar 

El Ayuntamiento evalúa el mejor método para capturar a los ejemplares 

La colonia ha crecido sin control desde hace dos años.

La colonia ha crecido sin control desde hace dos años. / Guillem Bosch

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Un numeroso grupo de gallos y gallinas en estado salvaje se han adueñado de un tramo del cauce del torrente de sa Riera y han puesto en alerta a los vecinos de la calle Jesús. Temen que la colonia —este diario ha contabilizado al menos quince ejemplares adultos y un número indeterminado de crías— provoque un brote de gripe aviar u otro tipo de infecciones ya que los animales no están sometidos a ningún control sanitario.

Vecinos consultados por este diario atestiguan que la presencia de los ejemplares se remonta al verano de 2021. Inicialmente era una colonia reducida, pero a lo largo de estos dos años las gallinas han criado y el grupo ha crecido considerablemente.

El canto de los gallos impide el descanso de los vecinos.

El canto de los gallos impide el descanso de los vecinos. / GUILLEM BOSCH

La colonia es además muy ruidosa. Residentes en la calle Jesús, incluso los que viven en pisos altos, expresan que el canto de los gallos no les dejan dormir por la noche. También incordian durante el día, ya que los animales se enzarzan en frecuentes peleas y el ruido que producen se eleva incluso por encima del de los coches que circulan por la calle. 

El Ayuntamiento de Palma informó de que el centro municipal de Bienestar Animal de Son Reus tiene constancia de la existencia de la colonia y prevé capturar a los ejemplares, pero evalúa el mejor método para hacerlo. «No es fácil capturar a las gallinas en un espacio como este», indicaron desde el Consistorio.

Los animales campan a sus anchas por este tramo del cauce de sa Riera que discurre paralelo a la calle Jesús, detrás del club militar de Es Fortí. Se desconoce quién las ha introducido en este ecosistema, pero oculto entre la vegetación hay un gallinero de fabricación rudimentaria.

Los animales se alimentan de lo que encuentran en los márgenes del cauce del torrente y bajan a beber cuando corre agua. Abarcan mucho terreno y con frecuencia cruzan a la orilla del lado de la calle Jesús, provocando sorpresa entre los peatones.

Una caja para alimentar gatos.

Una caja para alimentar gatos. / GUILLEM BOSCH

Territorio felino

Las gallinas conviven con una colonia felina cercana. Desde la calle se pueden ver al menos tres cajas con alimento para gatos en un espacio que comparten animales de una especie y otra. Los vecinos critican que esta convivencia también puede convertirse en un foco de infecciones.