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Estos son los nuevos establecimientos emblemáticos de Palma

Palma amplía el catálogo de negocios singulares o antiguos con ocho incorporaciones

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Estos son los nuevos establecimientos emblemáticos de Palma

El catálogo de Establecimientos Emblemáticos ha sumado otros ocho negocios hace tan solo unas semanas. Algunos de ellos han recogido el testigo de bares y comercios con décadas de historia y afrontan con optimismo el presente. Otros admiten que su futuro está en el aire y constatan las dificultades por las que pasa el pequeño comercio y los oficios tradicionales. (Vea aquí la galería).

Los 99 establecimientos emblemáticos con los que cuenta ahora Palma lo son por su antigüedad o por realizar una actividad singular. Este es el caso de Gelats Can Miquel, el Colmado Can Maneu, El Bazar del Libro y la Cuchillería Sineu. Por ser anteriores a1940 o sumar más de 75 años, también son emblemáticos la tienda Tejidos Bellver, el Bar Cristal, la Panadería s’Estació y la Floristería Abolengo.

Para gran parte de ellos, la pandemia también ha supuesto una prueba de fuego y una adaptación forzosa a las ventas on line. Es lo que les ha pasado a las hermanas Juana y Margarita Noguera, al frente de la Floristería Abolengo, cuyos inicios hay que situarlos en el mercado que había muchas décadas atrás en la plaza Major, cuando su madre acudía allí a vender.

Estos pequeños comercios han superado lo más duro de la pandemia y continúan levantando la persiana cada día

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También el Colmado Maneu, regentado por las hermanas Francisca y Margalida Juan, ha tenido que adaptarse a las nuevas circunstancias y ha atendido los pedidos que clientes habituales de fuera de la isla, que este año no han podido venir a Palma, les han hecho. 

Gelats Can Miquel no tuvo más remedio que cerrar seis meses por las restricciones, después de regalar a una clínica y a una escuela de educación especial todo el género que tenían elaborado. Ahora, este reconocimiento les ha alegrado la reapertura, asegura Marian Valero, responsable de la heladería y fábrica de helados.

Quizás porque cada vez quedan menos de estos establecimientos emblemáticos, PalmaActiva ha propuesto de oficio muchas de las ocho candidaturas que han entrado en el catálogo.

El Bazar del Libro, un proyecto personal

Juan Antonio Cantarellas y su mujer, Cati Bauçà, están al frente de esta librería de viejo, en la calle Sant Crist, una de las pocas que quedan en Palma. Adquirieron la librería en 2011, como «inversión» a largo plazo y con la idea de jubilarse en ella, aunque admiten que no pueden vivir de este negocio. «No buscamos un beneficio, de lo contrario, habríamos cerrado hace cinco años», comenta Cantarellas. PalmaActiva lo ha catalogado como emblemático por la actividad singular que desempeña. En la librería y en el almacén, El Bazar del Libro atesora más de 120.000 obras y cuenta con clientes fieles, que se pasan periódicamente por la librería, pero también con peticiones que llegan de otros países.

Colmado Can Maneu, una ‘botiga’ de toda la vida

Esta tienda de la calle Sindicat, de las pocas de ultramarinos que quedan en Palma, abrió hace 43 años, pero debido a su actividad singular es ya un establecimiento emblemático. Las hermanas Francisca y Margalida Juan están al frente del negocio, que por ahora no tiene relevo generacional. 

Floristería Abolengo, de tradición familiar

Esta floristería ha entrado a formar parte de los establecimientos emblemáticos por su antigüedad, ya que en 1930 ya vendía en el mercado de la plaza Major. Posteriormente abrió tienda en Rambla y finalmente se instaló en la avenida Gabriel Alomar, donde aún permanece abierta. Juana y Margarita Noguera regentan el negocio, «orgullosas de poder seguir la tradición familiar», ya que son la tercera generación al frente de la floristería. Y también manifiestan estar satisfechas de haber superado lo más duro de la pandemia, adaptándose a las circunstancias y activando las ventas on line. Juana Noguera considera que formar parte de los establecimientos emblemáticos es un «bonito reconocimiento».

Cuchillería Sineu resiste como tienda especializada

La Cuchillería Sineu, en la calle Capità Vila, es uno de los dos comercios, especializados en todo tipo de cuchillos, que resisten en Palma. Abrió hace 49 años, como negocio familiar, con taller propio. Hoy, Francisca Bernat es quien atiende tras el mostrador sin perspectiva de que se perpetúe.

Gelateria Ca’n Miquel, fábrica artesana

Durante la pandemia, y con la heladería cerrada por no ser actividad esencial, Marian Valero, al frente del negocio (en la calle Montcades), pensó que Ca’n Miquel podía ser un establecimiento emblemático y así ha sido. El futuro parece asegurado, aunque la covid obliga a hacer planes a corto plazo.

El Bar Cristal busca recuperar su esencia

Este conocido bar de la plaza España reabrió en marzo, recuperando la actividad que se inició en 1930 y es lo que se ha reconocido con su declaración como establecimiento emblemático. Patricia Fernández, junto a su hermano Rubén, lleva el negocio «intentando recuperar la esencia de lo que era antiguamente».

S’Estació, el relevo de una panadería histórica

También en este caso, PalmaActiva ha reconocido el esfuerzo por mantener la misma actividad en un mismo local. La Panadería S’Estació ha cogido el testigo de la conocida Antigua Casa Pujadas, pastelería que abrió en 1870 y cerró en 2013, en la calle Sindicat.

Tejidos Bellver abrió en Sant Miquel en 1945

Su antigüedad ha merecido la declaración de establecimiento emblemático. Maria Teresa Lladó, su responsable, recuerda que Tejidos Bellver abrió en 1945, en la misma calle Sant Miquel, pero en otra ubicación. Sigue siendo de las pocas tiendas especializadas en venta de telas y uniformes

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