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Gimnasios al aire libre en Palma

La pandemia ha provocado un aumento de entrenamientos grupales en espacios públicos

Así son los gimnasios al aire libre B. Ramon

La pandemia ha cambiado muchos hábitos y ha despertado las ganas de hacer actividades al aire libre, de incrementar el ejercicio, por salud física y mental. Es visible con tan solo pasear por parques como sa Riera o ir a la playa de Can Pere Antoni. Son dos de los lugares que a determinadas horas se convierten en gimnasios, con clases grupales, una modalidad que ha ido en aumento en los últimos meses.

Lo sabe bien el entrenador Andrés Lourido. Hace ya siete años que imparte clases al aire libre pero justo después de Navidad se produjo «un salto cualitativo» en la demanda. Actualmente entrena a 60 personas, la mayoría de ellas participan en clases colectivas. «Es una forma de socializar, que hace mucha falta en estos tiempos», añade.

Sus grupos ahora son de 10 personas, el máximo que permiten las actuales restricciones por covid, aunque ha habido meses en que solo podía juntar a cinco y en otros podía llegar a 12. Con dos semanas de adelanto va informando a los alumnos del lugar escogido para la clase, ya que va cambiando de ubicación para motivarlos.

Como actividad deportiva en exterior, todos deben mantener la distancia de seguridad y evitar el contacto, como exige la normativa covid. No hay una ordenanza que regule esta actividad ni se requiere una licencia especial para entrenar en la calle. Desde el Ayuntamiento se indica que al tratarse de una actividad al aire libre con ánimo de lucro, sí es necesario que esté realizada por profesionales dados de alta y con seguro.

Para quienes se apuntan a estas clases, hacer deporte al aire libre, en la naturaleza, mirando al mar, «energiza mucho más», comenta Laura, en plena clase. ¿Inconvenientes? El mal tiempo y tener que ir con todos los bártulos al lugar acordado con el entrenador.

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Gimnasia grupal al aire libre en Palma B. Ramon

Dándoles las indicaciones está Pablo, quien solo ve cosas positivas de entrenar en el espacio público. «En la situación que estamos viviendo, lógicamente, hay mucho menos riesgo de contagio. Al mismo tiempo, estamos en una situación en la que hacer deporte es totalmente beneficioso. Además de hacer algo saludable, a nivel mental, liberas tensiones y todo lo que estamos viviendo».

En su clase, los troncos de palmeras o farolas sirven de soportes de material y cada ‘alumno’ cumple con las diferentes series de ejercicios. Este tipo de clases «es una de las mejores formas de entrenar» y «todo el mundo debería poder hacerlo, o al menos intentarlo».

Para Laurido, además, interviene la filosofía: «El ser humano se desplaza en el exterior, no en un entorno controlado», por lo que hace años cambió el interior de gimnasios por el espacio libre.

Las tarifas de estas clases oscilan, dependiendo de los días que se entrena y el tipo de ejercicio, pero rondan entre los 35 y los 45 euros mensuales por dos sesiones semanales grupales.

Los gimnasios, que se vieron obligados a cerrar durante semanas y han visto reducidos drásticamente los grupos a los que pueden dar clase, también se han adaptado y han buscado alternativas fuera de cuatro paredes, aunque no todos han tenido las mismas posibilidades. Naty Company, presidenta de la Asociación de Empresarios de Instalaciones Deportivas de Balears (AEIEB) y propietaria de Illes Centres de Fitness, explica que algunos gimnasios han aprovechado sus terrazas, sus pistas de pádel y zonas de juegos infantiles exteriores para trasladar allí clases. Así, ha habido algunos que han sacado sus bicis y otro material deportivo y han reorganizado su actividad.

Otra de las alternativas con gran aceptación entre jóvenes son los parques de calistenia. En Palma, el primero fue el de Son Moix, inaugurado en 2017 y para responder a una demanda creciente. El segundo parque abrió en 2019, en Son Cladera, aunque ahora permanece cerrado debido a las restricciones covid, informan desde el Institut Municipal de l’Esport (IME). Entre sus previsiones está la de «ampliar este tipo de parques deportivos y sumar proyectos alternativos al aire libre para diferentes públicos».

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