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Gratitud a Serafín Carballo

Olga Guerra Arabolaza. Palma

Escribo estas palabras, todavía conmocionada, por la destitución fulminante del Defensor del menor, Sr. Serafín Carballo García, por el hecho de no haber querido vacunarse contra la Covid-19. No ha habido ninguna otra razón objetiva para dicha destitución. Escribo esta nota, en primer lugar como amiga que le quiere y le admira y, en segundo lugar, como compañera de carrera y de trayecto durante 32 años en defensa y la protección de la infancia maltratada en el Consell Insular de Mallorca (hoy IMAS). No dejo de preguntarme, y cada vez con mayor frecuencia, qué clase de políticos tenemos y en qué manos hemos caído. Y, cuidado Sres., que esta vez contamos con un gobierno de izquierdas, no de derechas. ¡¡¡Qué decepción, que tristeza!!! Y, realmente lo que más siento de verdad, es lo que se van a perder los menores de estas islas sin su presencia.

Serafín Carballo, llegó a Mallorca, allá por el año 1987, y desde entonces ha sido el promotor e ideólogo de prácticamente todo lo acontecido en relación a las políticas llevadas a cabo con la infancia maltratada y en riesgo de exclusión. A su llegada a la misma, asesoró y formó a muchos profesionales, que más tarde llevarían adelante reformas encaminadas a modernizar el antiguo orfelinato de la Llar de la Infancia y prevenir la institucionalización. Con una gran visión de futuro y mucha paciencia y generosidad, ayudó desde su puesto de técnico y más tarde, como funcionario del IMAS, a poner en marcha iniciativas y planes estratégicos destinados a la mejora de la infancia y de la juventud. Entre otros muchos proyectos, se encuentra el Observatorio de la Infancia. En numerosas ocasiones, fue requerido tanto por los gobiernos de derechas como de izquierdas para que se les ayudara a planificar y a ver con más claridad hacia donde se debían dirigir las nuevas políticas relacionadas con este colectivo. Nunca fue un funcionario “al uso”. Doctor en psicología, ejerció en la UIB como profesor asociado durante algunos años, hecho que contribuyó a mantenerse al día de las nuevas investigaciones y técnicas terapéuticas. Esta doble vertiente, como teórico y terapeuta, estimuló siempre al equipo que él dirigió durante casi 25 años (Servicio de Infancia y Familia) a mantenerse al día y a formarse para dar el mejor servicio a la ciudadanía. No nos dejó jamás dormirnos en los laureles ni nos dejó caer en el desánimo. Siempre optimista y entusiasta en el compromiso que debíamos adoptar en relación a la Infancia maltratada y a aquellos que más lo necesitaban.

Nunca, hasta su nombramiento como Defensor de la Oficina del Menor, ostentó ningún cargo político y, sin duda, no porque no se lo mereciera, sino porque siempre tuvo claro sus prioridades y su compromiso con la Infancia Maltratada.Quiero hacer también constancia, mi más profundo desacuerdo con la opinión vertida por el Sr. Matías Valles en su artículo del Diario de Mallorca de fecha, 23 de junio del presente. Nunca más lejos de la verdad en lo que respecta a su opinión sobre Serafín Carballo. Muchísimas gracias Serafín por tu entrega a la causa, por tu compromiso con la Infancia, por lo muchos que nos has enseñado, por tu enorme contribución y, sobre todo, por tu enorme generosidad con los seres humanos. Ha sido un privilegio compartir contigo estos años a tu lado, como amiga, como compañera y como profesional.

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