Opinión | TRIBUNA

Z

La victoria de esta canción es haber puesto un calzo sin tapujos al significado de zorra, quizás represente el grito coral de un hartazgo máximo hacia los corsés, etiquetas, estereotipos y discriminación que oprimen a las mujeres heterosexuales, mayores y a las que no lo son, y en definitiva también, a todo el colectivo LGTBIQ+

Nebulossa, ha ganado una de las más reñidas ediciones del Benidorm Fest con su canción Zorra.

Nebulossa, ha ganado una de las más reñidas ediciones del Benidorm Fest con su canción Zorra. / JOAQUÍN P. REINA / EP

Zeta de zorro, El Zorro. Seguramente la mayoría vinculemos la última letra del abecedario a aquel personaje justiciero, astuto y legendario. Y seguramente pocos lo hayan asociado a Z de Costa Gavras; menos todavía a una zorra. Pero... ¿a qué tipo de zorra nos podríamos referir, si fuera el caso?

Poca cosa queda por decir del éxito de Nebulossa, con su ya mítico tema Zorra. Mas allá de evaluar la calidad musical de la pieza y el nivel vocal de su cantante, muchos coincidimos en que en el mensaje está su éxito. Y es que, a pesar de que no es cuestión de ir repitiendo lo ya dicho en multitud de medios, son varios mensajes implícitos involucrados detrás de este inesperado éxito. El principal es la reconversión de la palabra zorra, en su uso más despectivo, ahora resignificada en una apropiación de mujer llena de orgullo y de reivindicación de libertad. Sin duda, un zasca al uso sexista de esta palabra y en definitiva, también al machismo. El mensaje se encumbra cuando quien lo canta es una mujer madura, que utiliza el plural femenino cuando se refiere a más de una persona y que está casada con un hombre algunos años más joven y también integrante de Nebulossa. Esta pareja, en la que cada uno tiene sus respectivos trabajos, también ha conformado una familia con una hija veinteañera y un hijo de once, a los que ya se ha visto y hecho referencia en algún momento durante estos días de fama y gloria. Una Nebulossa no de Orión, sino muy de acá.

El mensaje de Zorra también está en su letra, que sin ser una obra maestra, en sus cuatro líneas dice algo. La zorra, para empezar, es una incomprendida, que sin embargo dice que voy a salir a la calle a gritar lo que siento, a los cuatro vientos. Reclamando justicia para encontrar su sitio en el mundo, siendo encajada y valorada como cualquier zorro, añade en su texto que cuando consigo lo que quiero ... jamás es porque lo merezco. Y aunque me esté comiendo el mundo... No se valora ni un segundo. Creo que se entiende.

Tomemos nota. El éxito quizás se deba a que la gente se identifica con esos mensajes, tanto hombres como mujeres. La victoria de esta canción es haber puesto un calzo sin tapujos al significado de zorra, quizás represente el grito coral de un hartazgo máximo hacia los corsés, etiquetas, estereotipos y discriminación que oprimen a las mujeres heterosexuales, mayores y a las que no lo son, y, en definitiva también, a todo el colectivo LGTBIQ+.

Pese a que en España se goza de una buena normativa, si se la compara con muchos otros países, que promueve la igualdad, que garantiza la libertad sexual y protege los derechos del colectivo LGTBIQ+, sigue habiendo necesidad de manifestar ese «basta ya» a todo un sistema que juzga y discrimina. Si la canción ha ganado con un amplio consenso entre público y jurado, me gusta pensar que es por algo y no creo que sea por la calidad musical del tema.

La canción Zorra también es una invitación a revisar todo ese uso del lenguaje, sexista y machista, que es capaz de construir conceptos, ideas e identidad. Si el lenguaje tiene la capacidad de modelar nuestros pensamientos, creencias y en definitiva, nuestra forma de actuar, tendríamos que ser más conscientes y cautelosos a la hora de utilizarlo, ya que al final, todo eso, construye una realidad.

Veremos si en Europa se entiende el doble significado de Zorra y el mensaje que se pretende transmitir por haberla elegido para que represente a nuestro país.