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Diario de Mallorca

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Antonio Papell

HOJA DE CALENDARIO

Antonio Papell

El nacionalismo más oscuro

Aunque, como decía Mitterrand, «el nacionalismo es la guerra», no pueden meterse en el mismo saco todos los modelos. Esa guerra de la que hablaba aquel gran líder socialista puede ser galana e incruenta, o atroz y descarnada. E incluso, como sucede en Cataluña, pueden coexistir versiones muy distintas: la CUP, que quisiera hacer de Cataluña la Albania de Hoxa; ERC, que pretende desgajar una república catalana democrática; y JxCat, heredera de CiU, cuyo nacionalismo romántico es tan vehemente que piensa que Cataluña, como ente colectivo, es el altar en que han de postrarse todos los compatriotas, y en el logro de cuyos objetivos el fin justifica siempre los medios.

Viene esto a cuento de la situación creada por la lideresa y presidenta de Junts, Laura Borrás, que está a punto de sentarse en el banquillo y que, de momento, ha sorteado todos los mecanismos que se previeron para apartar del poder a personas que van a ser procesadas. Se le acusa de cohecho y otros delitos económicos por haber fragmentado un contrato público para beneficiar a un conocido sin el engorroso trámite de someter el encargo a un concurso con publicidad. La susodicha no pone el énfasis en negar la acusación sino en asegurar que es perseguida por sus ideas políticas. La excusa es tan pobre que con Borrás se desacredita del todo la formación de Puigdemont, ese héroe de pacotilla que padece cada día el escarnio de toda la gran política europea.

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