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Hoja de calendario

Pedro Villalar

El VOX francés

Bastantes problemas tenemos nosotros para examinar con pormenor los de nuestros vecinos. Pero es bueno que se sepa que, en Francia, el partido de Le Pen, el antiguo Frente Nacional, que ahora se llama (en un intento de mejorar la imagen) Ressemblement National’ primera fuerza de la oposición, se ha adherido calurosamente a una explosiva carta de militares retirados que alerta del riesgo de «desintegración de Francia» e incluso de «una guerra civil», que considera inevitable. No sé si recuerdan que en España grupos de militares en la reserva han efectuado no hace mucho tiempo inquietantes declaraciones parecidas.

La razones de esta «desintegración», publicadas por un medio ultraconservador, son indecentes: se debería «a un cierto antirracismo» que intenta crear malestar y odio entre las comunidades a través de una interpretación sesgada de la historia. Otras causas serían «el islamismo» y «las hordas de los suburbios», así como los ataques sistemáticos a las fuerzas del orden durante manifestaciones como las de los ‘chalecos amarillos’. Firman el escrito una veintena de generales, un centenar de antiguos jefes y un millar de oficiales jubilados, que, tras un análisis apocalíptico de la realidad, aseguran que será inevitable una intervención militar.

El papel de la extrema derecha europea es recuperar los viejos modelos autoritarios; en Francia, hay una tradición autoritaria vinculada a la guerra de Argelia; aquí, no hace falta decir cuál es nuestra tradición autoritaria. Debemos estar preparados para lo que nos viene encima si no aplicamos a tiempo ese cordón sanitario que la derecha hasta ahora democrática se niega a instalar.

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