Los sindicatos docentes piden el cierre del centro de formación de directores

Su director, Manel Perelló, señala que la LOMLOE defiende profesionalizar los equipos directivos

Imagen de una sesión formativa sobre liderazgo pedagógico organizado por el CFIRDE.

Imagen de una sesión formativa sobre liderazgo pedagógico organizado por el CFIRDE. / CFIRDE

Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Los sindicatos docentes de la enseñanza pública han pedido a la conselleria de Educación que cierre el centro de formación de directores. ANPE, que lo considera «un chiringuito», ha estado en contra del centro desde que lo creó el exconseller Martí March y esta semana ha vuelto a solicitar su clausura, con el apoyo del resto de fuerzas sindicales.

El CIFRDE (Centre de Formació, Innovació i Recerca per a la Direcció Escolar) fue creado en mayo de 2021 con el objetivo de «avanzar en la profesionalización de los equipos directivos de los centros, definiendo un modelo de dirección, planificando la formación, dando prestigio y haciendo atractivo el rol de director»... El CIFRDE organiza cursos formativos, jornadas e intercambios y en su momento fue presentado como «centro pionero en todo el estado».

Víctor Villatoro, presidente de ANPE, argumenta que un centro con la estructura del CIFRDE es innecesario y supone un gasto excesivo. Villatoro considera además que en última instancia como no hay plazas suficientes para todo el mundo que quiere hacer el curso de formación de director (obligatorio para acceder al puesto), el CIFRDE elige quién lo hace, con lo que en definitiva según el sindicalista, «filtra» quién puede ser director y quién no. Según el líder de ANPE, 30 personas que querían hacerlo se han quedado fuera.

«Tendría que poder acceder aquel curso toda persona interesada y que luego el claustro democráticamente elija quien quiera», apunta Villatoro, que defiende que esta formación podría asumirla un asesor del Centre de Professorat y dedicar el presupuesto del CFRDE (alrededor de los 530.000 euros, incluyendo aquí los sueldos de los nueve docentes en plantilla) «a otras cuestiones más necesarias».

Manel Perelló, director del CIFRDE, recuerda que la LOMLOE apuesta por identificar y apoyarse en evidencias y buenas prácticas e incluye la necesidad de avanzar hacia la profesionalización de los equipos directivos, en línea con recomendaciones europeas. «Constituye una prioridad del sistema contar con una dirección de calidad», sostiene.

Justo el pasado sábado se publicó la nueva resolución para la selección, nombramiento, evaluación, renovación y cese de los directores de centros públicos, que sustituye a la anterior, que es de 2010.

El texto, firmado por el conseller Vera, comienza recordando que «la dirección de los centros educativos se identifica como factor clave para la calidad del sistema educativo», por ello, «se tiene que apostar por un modelo que tiene que conjugar la responsabilidad institucional de la gestión del centro con la organización, la gestión administrativa, la gestión de recursos y el liderazgo y la dinamización pedagógica, desde un enfoque colaborativo, y la lógica de buscar el equilibrio entre tareas administrativas y pedagógicas».

Perelló niega que esté limitado el acceso a los cursos de formación que son obligados para luego acceder a la función directiva y señala que precisamente es el CFIRDE el que se encarga de buscar y promover aspirantes con ganas de presentar un proyecto.

Desde los sindicatos siempre se han expresado recelos hacia la profesionalización directiva temiendo que derive en un modelo gerencial que pueda alterar el funcionamiento y la organización democrática de los centros.

«Es muy diferente el trabajo docente que el de director»

Manel Perelló hace años que libra la batalla en favor de la profesionalización de los equipos directivos, apoyándose en estudios para argumentar que el liderazgo «es el segundo factor que más influye en el aprendizaje» (el primero es la enseñanza en el aula). El director del Centre de Formació, Innovació i Recerca per a la Direcció Escolar (CFIRDE) cree clave entender y asumir «que el trabajo de un docente es muy diferente que el trabajo de un director». Defiende la necesidad de que alguien preparado y con proyecto sepa establecer objetivos; usar los recursos estratégicamente; planificar y evaluar la enseñanza y el currículum; promocionar y motivar al equipo y asegurar y crear un buen clima.