Son Llàtzer mejora el control de los pacientes en riesgo de sufrir trombos

El hospital ha montado la Unidad de Tratamiento Antitrombótico para un manejo de los enfermos que toman anticoagulantes que evite ingresos 

Las doctoras Elena González, Irene Vázquez e Ivonne Astudillo y la enfermera Ana Martín conforman la UTA.

Las doctoras Elena González, Irene Vázquez e Ivonne Astudillo y la enfermera Ana Martín conforman la UTA. / HSLL

I. Olaizola

I. Olaizola

El servicio de Hematología del hospital de Son Llàtzer ha montado una Unidad de Tratamiento Antitrombótico (UTA), en respuesta a la creciente incidencia de enfermedades cardiovasculares a nivel mundial. Este avance busca mejorar significativamente el manejo de pacientes bajo terapia anticoagulante.

El objetivo principal de la implementación de esta unidad es reducir eventos trombóticos y hemorrágicos con criterio de ingreso hospitalario. Además de mejorar la calidad de vida y asistencial del paciente, fortalecer la formación en el tratamiento y establecer una estructura colaborativa entre enfermería hospitalaria y Atención Primaria.

Con un millón de pacientes anticoagulados en España, el seguimiento dinámico y continuo resulta esencial para vigilar cualquier desajuste y reducir la mortalidad. Esta iniciativa ha sido posible gracias al respaldo de la gerencia del hospital y la supervisora de enfermería del servicio de Hematología Sonia Velasco.

La Unidad multidisciplinar está compuesta por profesionales especializados como las doctoras Elena González, Irene Vázquez, Ivonne Astudillo y la enfermera Ana Martín, especializada en pacientes anticoagulados. 

Doscientes pacientes diarios

En la actualidad está atendiendo diariamente de forma online más de 200 pacientes anticoagulados de media, aproximadamente 1000 por semana. Más allá de brindar educación sanitaria y seguimiento, la consulta de enfermería ofrece un apoyo integral a pacientes y familiares, abordando el tratamiento de manera global.

La importancia de la supervisión periódica por parte del personal sanitario se destaca, con el fin de resolver dudas, detectar situaciones que puedan aumentar los efectos secundarios de estos fármacos y realizar una educación continuada. La Enfermería es el principal eslabón de referencia para los pacientes.

La enfermera especializada desempeña un papel clave, actuando como enlace entre Atención Primaria y la consulta de anticoagulación para agilizar la resolución de problemas. Esta consulta atiende a pacientes con anticoagulantes de cualquier tipo, garantizando un control óptimo de la enfermedad y mejorando la adherencia al tratamiento, lo que anticipa y previene complicaciones.

La Unidad de Tratamiento Antitrombótico evidencia mejoras clínicas significativas al centralizar y estandarizar el manejo de pacientes bajo terapia anticoagulante. Además, este tipo de unidades disminuyen la mortalidad y son rentables económicamente ya que evitan el ingreso hospitalario.

Los pacientes que precisan de la toma de estos anticoagulantes son aquellos que padecen enfermedades del corazón o de los vasos sanguíneos; los que sufren un ritmo cardíaco anormal llamado fibrilación auricular; los que han sido sometidos a un reemplazo de válvula cardíaca; los que se encuentran en riesgo de desarrollar coágulos de sangre tras una cirugía y, por último, aquellos que padecen defectos cardiacos congénitos. Esta unidad supone un paso significativo hacia una atención más integral, segura y efectiva en el manejo de la terapia antitrombótica.