Las comunidades de vecinos, ahogadas por las condiciones leoninas de los bancos

Las entidades bancarias aumentan requisitos y costes a las cuentas de comunidades de propietarios: en una década las comisiones han subido de entre 30 y 50 euros al año hasta los 400 o 600 euros

Las comunidades  de vecinos, ahogadas por las condiciones leoninas de los bancos | PERE JOAN OLIVER

Las comunidades de vecinos, ahogadas por las condiciones leoninas de los bancos | PERE JOAN OLIVER / Mar Ferragut

Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Las comunidades de vecinos siguen viendo como año tras año deben afrontar un gasto obligatorio cada vez mayor y sin tener prácticamente margen de maniobra para reducirlo: el coste de tener una cuenta en el bancaria.

«Hace diez años una comunidad podía pagar entre 30 y 50 euros por comisiones por la cuenta, algo asumible, pero ahora están pagando 300, 400 o incluso 600 euros entre comisiones de mantenimiento, gestión de recibos, transferencias...», explica Antonio Jaume, presidente del colegio de Administradores de Fincas de Baleares. Ejemplo de caso real: el de una comunidad de ocho vecinos del centro de Palma, que se ha encontrado con que de una junta anual a otro en su banco les han subido las comisiones a 49,04 euros mensuales llegando así a los 588,48 euros anuales de gasto simplemente por tener una cuenta abierta.

Las comunidades de vecinos, razona Jaume, por lo general no tienen grandes gastos y por eso no interesan a los bancos, que además de incrementar los costes de las cuentas y aumentar los requisitos para abrir una (como fijar una cantidad mínima muy elevada, como 30.0000 euros) ponen también cada vez más trabas burocráticas para gestionarlas.

Miquel Quetglas, administrador de fincas, cree que «existe una clara situación de abuso de posición dominante» por parte de los bancos ya que las comunidades de vecinos «por pequeñas que sean deben tener una cuenta corriente para poder pagar los gastos, ya que la caja en efectivo hace años que dejó de funcionar».

Y así, las entidades bancarias «abusan de la necesidad de la comunidad, con comisión altísimas, cierres de oficina, horarios de atención reducidos, necesidad de solicitar cita previa para sacar dinero, o simplemente tediosos trámites que muchos vecinos no entienden y que incluso para un Administrador se hacen complejos». Explica que algunos responsables bancarios directamente admiten que no les interesan este tipo de cuentas.

Alfonso Rodríguez, portavoz de la organización de consumidores Consubal, explica que han recibido quejas y consultas de este motivo, pero es realista sobre el recorrido de estas reclamaciones: poco puede hacerse. «Los bancos son entidades privadas, su objetivo son los beneficios y no tienen obligación de aceptar un cliente», recuerda. Eso sí, a su entender, que lo que hagan «esté avalado por el Banco de España» y que sea legal «no significa que sea moral». A su entender, «estamos totalmente en sus manos» dado que, como señalan también desde el Colegio de Administradores, es obligatorio de facto tener una cuenta (tanto los particulares y como las comunidades).

Entonces, ¿no hay margen de maniobra? Desde Consubal hicieron un informe el año pasado rastreando las entidades con las mejores condiciones para las comunidades pero como ha comprobado este diario esas condiciones ya han cambiado (a peor).

Desde el órgano colegial de Administradores de Fincas, Jaume señala que han intentado cerrar convenios de colaboración con varias entidades pero no acaban de cuajar. También desde el Consejo Estatal se intentó, sin éxito, que el Banco de España estableciera una serie de obligaciones y condiciones muy básicas a cumplir por parte de las entidades bancarias. Algunas fincas optan por contratar el seguro de la comunidad con el mismo banco donde tienen la cuenta para tener mejores condiciones, pero a Antoni Jaume esa opción tiene sus ‘peros’ y explica por qué: «Yo por ejemplo trabajo con un corredor de seguros, soy un cliente importante, y resulta muy accesible y rápido, no tengo que andar peleándome con el teléfono de una centralita para que alguien me haga caso».

El presidente del Colegio de Administradores señala como vía a explorar los neobancos (que operan solo en línea) como Unibo, nacido específicamente para cuentas de comunidades.