Suscríbete Diario de Mallorca

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un mallorquín recibe 1,8 millones del gobierno de EE UU para investigar contra el cáncer

Lluís Morey dirige un laboratorio del Sylvester Comprehensive Cancer Center, ligado a la universidad de Miami, y estudia cómo combatir diferentes tipos de cáncer a partir de la epigenética

El científico mallorquín Lluís Morey DM

El científico mallorquín Lluís Morey acaba de recibir 1,8 millones de dólares del Gobierno de EE UU para continuar con su trabajo de investigación sobre el cáncer oral. Morey, afincado en Miami, es profesor asistente de Human Genetics en la University of Miami Miller School of Medicine y miembro del programa de epigenética del cáncer del Sylvester Comprehensive Cancer Center.

No es la primera vez que el laboratorio que dirige recibe importantes inyecciones de financiación. En concreto, su laboratorio trabaja en tres líneas de investigación principales e independientes, que, como explica Morey, tienen un objetivo común: «Contribuir a la mejora de la salud de las personas».

Por una parte, estudian los mecanismos moleculares que regulan la aparición y el desarrollo del cáncer de mama y también del cáncer oral. Su equipo también está muy interesado en entender por qué algunos cánceres de mama desarrollan resistencia a los tratamientos actuales y por ello, se dedican a buscar nuevas dianas moleculares que luego sirvan para desarrollar nuevos tratamientos.

Por último, estudian enfermedades relacionadas con el desarrollo embrionario, que, señala el científico, «curiosamente están íntimamente relacionadas con el progreso de muchos tipos de cáncer».

Cada una de estas líneas de investigación requiere su propia financiación. El gobierno de Estados Unidos, a través del NIH (National Institure of Health) subvenciona proyectos o programas de investigación por cuatro años, con lo que se llaman proyectos R01.

Hace un año, el NIH otorgó al laboratorio del mallorquín uno de estos proyectos por 1,7 millones de dólares para continuar con su investigación en cáncer de mama.

Ahora, la institución estadounidense les ha concedido otro de 1,8 millones de dólares para poder continuar con un nuevo proyecto sobre el cáncer oral (cáncer de boca y de garganta) en el que Morey y su equipo llevan trabajando cuatro años.

¿Qué supone recibir semejante respaldo económico para un proyecto así? «Obtener financiación del NIH es extremadamente competitivo y es esencial para poder mantener el funcionamiento del laboratorio y pagar salarios de estudiantes de doctorado, personal post-doctoral e incluso mi salario», razona Lluís Morey: «Es una gran noticia para nosotros y un balón de oxígeno para poder continuar investigando, en este caso, sobre cómo encontrar nuevas dianas terapéuticas para tratar un tipo de cáncer oral».

El cáncer oral representa un 4% de todos los cánceres y aparece más en hombres que en mujeres y en general en personas mayores de 50 años. Morey se muestra optimista respecto a la obtención de resultados.

«Nuestros datos preliminares en ratones sobre el cáncer oral son muy interesantes y esperanzadores», asegura. Ahora mismo están analizando esos resultados con los médicos del Sylvester Comprehensive Cancer Center para conseguir financiación y poder iniciar un ensayo clínico con sus pacientes.

Diferencias con España

¿Hubiera sido posible obtener semejante subvención para tirar adelante una investigación así en España? Él se muestra rotundo («claro que sí») y recuerda que en España «hay muchos laboratorios de primer nivel mundial, así como institutos de investigación punteros en Europa y de referencia en el mundo» aunque asimismo también lamenta que aquí «falta financiación y un plan serio para fichar a jóvenes investigadores nacionales e internacionales en condiciones competitivas».

En Estados Unidos, explica, conseguir un proyecto R01 como el que ha logrado su laboratorio es muy difícil (solo el 8% de proyectos se subvencionan) pero la gran mayoría de laboratorios cuando empieza reciben una ayuda muy importante del centro de investigación que les recluta.

En España, describe Lluís Morey Ramonell, es «un poco más sencillo» conseguir dinero del gobierno, pero la cantidad «es mucho menor», precisa, y los nuevos laboratorios muchas veces no reciben el apoyo de las instituciones necesario «para poder hacer ciencia puntera desde el primer día».

Compartir el artículo

stats