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Diario de Mallorca

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Las autoescuelas planean reducir el tiempo de clase para no subir precios

La patronal balear del sector advierte de que los centros están entrando en pérdidas y temen una caída de la demanda a partir de octubre

Las autoescuelas están afrontando un fuerte aumento de sus costes. GUILLEM BOSCH

Las autoescuelas de Mallorca están comenzando a trabajar en pérdidas debido al encarecimiento de carburantes, electricidad y recambios, y la imposibilidad de elevar el precio de las clases lo suficiente como para compensar las subidas antes señaladas, según lamenta la presidenta de la patronal balear de este sector, Joana Ribas. La solución que se está diseñando para salir de ese ‘agujero’ es reducir el tiempo que duran las clases, permitiendo así atender a un alumno más a lo largo de cada jornada. Sin embargo, la portavoz de este colectivo reconoce que el temor existente en este momento es que a partir de octubre se produzca una caída en la demanda, lo que terminaría por desencadenar el cierre de alguno de estos centros.

Joana Ribas apunta que las autoescuelas ya se han visto obligadas a elevar ligeramente sus precios, pero señala que ese incremento ha sido demasiado limitado para compensar los enormes encarecimientos que se han dado en el precio de los carburantes, de la electricidad, de los recambios y de los propios vehículos cuando es necesario renovarlos, a lo que se suma en relación a este último punto los problemas que se están encontrando para encontrar modelos disponibles a causa de la crisis provocada por la escasez de semiconductores.

Ante esta situación, desde esta asociación balear se ha elaborado un estudio del que se concluye que estos centros de enseñanza están comenzando a trabajar en pérdidas. El problema, subraya Joana Ribas, es que no se puede aumentar más sus tarifas sin provocar una pérdida de alumnos, de ahí que la solución que se está preparando es reducir la duración de las clases, que en muchos casos pasarían de 45 a 40 minutos por alumno, con el fin de poder aumentar la cifra de personas que se pueden atender a lo largo de una jornada. Lo que se está planteando también es cómo aplicar esta medida sin que se resienta la calidad de la formación.

Otra iniciativa que se ha puesto en marcha es la de proponer a la confederación nacional de autoescuelas (CNAE) que negocie con las petroleras la posibilidad de acceder a los carburantes a precios más económicos por la vías de concentrar las compras que realiza el sector, con el fin de limitar el encarecimiento que se ha dado en este campo.

El objetivo es reducir costes en una actividad cuya situación financiera es calificada de «desesperante» por la presidenta de esta asociación balear.

En este momento, la situación se palía porque el nivel de demanda existente está en su punto álgido. Hay que recordar que por estas fechas son muchísimos los jóvenes que, tras cumplir los 18 años, intentan conseguir el carné de conducir, especialmente en el caso de los estudiantes que en otoño saldrán de las islas para realizar su formación en alguna universidad de la península.

Pese a que estos centros tienen en su mayoría el cartel de completo en estos momentos, ya hay señales claras de los problemas económicos por los que las familias de las islas comienzan a atravesar a causa de la inflación, ya que cada vez son más los alumnos que pretenden ir a examen antes de estar plenamente preparados para ello con el fin de reducir este gasto, según lamenta Joana Ribas.

Por ello, se reconoce la preocupación existente ante lo que sucederá una vez concluido el verano y superada esa fase de llegada masiva de estudiantes que buscan obtener el carné de conducir durante. El miedo radica en que haya una fuerte caída de la demanda, lo que sumado al aumento de los costes podría provocar el cierre de alguno de estos centros.

Además, se señala que otro problema al que se enfrenta el sector es el de la escasez de profesores, ya que hace dos años que Tráfico no realiza las pruebas para obtener ese reconocimiento.

La buena noticia es que en estos momentos los exámenes de los alumnos de las autoescuelas se producen con fluidez, y las esperas se limitan a las dos semanas, gracias a los refuerzos de examinadores fijados por Tráfico.

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