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Diario de Mallorca

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"Acoger a Hiba para mí es como un regalo"

Emotivo encuentro entre los 32 niños y niñas saharauis que vienen a Mallorca después de dos años de pandemia para pasar el verano y las familias de acogida

Abrazo de emoción entre una madre y una hija de acogida GUILLEM BOSCH

Familias de muchos de los municipios de Mallorca acogerán a 32 niños y niñas procedentes de campamentos de refugiados saharauis de Tindouf para pasar el verano en la isla gracias al programa Vacances en Pau. También han llegado 6 niños a Eivissa y 3 a Menorca. Se les ha proporcionado una carpeta con toda la información necesaria, además de que se les realizaran revisiones médicas en los próximos días.

La sala 6 del aeropuerto de Palma estaba llena de emoción y nerviosismo, algunos de los padres de acogida son primerizos, como es el caso de Agnes, una mujer francesa que ha explicado que "hacía mucho tiempo que tenía la idea y después de la pandemia me interesé más hasta que por fin me decidí a dar el paso". Ella acogerá a Hiba, una niña de ocho años que asegura que "es como un regalo para mi". Agnes tiene una emoción muy grande y mucha ilusión pero a la vez "mucha aprensión por lo que va a ocurrir, sobre todo por ella porque supongo que será difícil dejar su familia, venir aquí y aprender el idioma", a pesar de las dificultades ella afirma que "estaremos aquí para darle todo y para que vaya bien". La francesa ha apuntado a Hiba a una escuela de verano para que pueda conocer otros niños por las mañanas y por las tardes irán a la playa o a la piscina, además de quedar con amigos.

Scherazade también es la primera vez que se implica en un proyecto así, aunque ella ya conocía el programa por una amiga que lleva siendo madre de acogida desde hace años. Por motivos de trabajo y viajes no habían podido acoger a nadie pero este año "nos hemos lanzado". Ella y su familia esperan poder compartir muchos momentos con Dakana, "tenemos dos niñas de 4 y 7 años que esperan poder pasar el verano y jugar con esta nueva amiga".

Maria tiene un hijo de 10 años, se llama Jaume y ha perdido a su hermana recientemente. La madre ha explicado que "es la primera vez que acogemos, este niño será como su hermano saharaui y si podemos el año que viene iremos a visitar a su familia allí". Al igual que las otras familias los preparativos para recibir a este pequeño invitado han implicado comprarle ropa y zapatos, además de acomodar una habitación para él.

José Luis y su mujer son un matrimonio de personas mayores que entre lágrimas de emoción han señalado que piensan que "esta gente sufre mucho y nos hemos visto capaces de ayudarles, aun que seamos mayores queremos dar el paso". Les han dicho que al principio no duermen en camas, que duermen en el suelo, pero que le han preparado una para que se acostumbre a dormir en ella, "es cuestión de tiempo" ha dicho él. Para poder comunicarse con el niño se han preparado un vocabulario saharaui para poder mantener las primeras conversaciones con él porque "es la primera toma de conciencia y de contacto con él, para ver como reacciona y que inquietudes tiene", además ha continuado José Luis que "no nos preocupa el tema del idioma porque si tuviéramos un problema tenemos el teléfono de uno de los monitores, un traductor, que nos ayudaría a despejar las posibles dudas".

José Luis y su mujer preparando a la niña que han acogido para ir a casa GUILLEM BOSCH

Iago Negueruela, fue otro de los padres de acogida primerizos que acudió al encuentro de uno de los niños.

Iago Negueruela encontrandose con su primer acogido GUILLEM BOSCH

Familias como la de Maria Pilar ya han acogido a niños otras veces. En concreto ella acogió a un chico que ahora tiene 18 años y que estuvo con ellos tres veranos, ahora su hermano pequeño ocupará su lugar con esta familia de Porto cristo. Maria Pilar ha mencionado que "ha sido una experiencia muy intensa y muy bonita, pero a la vez no ha sido fácil, hay que tener en cuenta que vienen de un sitio totalmente diferente y necesitan sentirse seguros". Es una experiencia que ella recomienda porque se crea un vínculo con el niño y con su familia, de hecho cada año van a visitarles al Sahara por lo que "es como si viniese mi sobrino a vernos" puntualiza Maria Pilar.

Maria Pilar Galmés abrazando al niño que va a acoger Miena Mateu

Otro de los protagonistas de hoy es Abdi Erguebi, ahora es monitor y traductor voluntario en este proyecto, pero hace 20 años también vino con una familia de acogida con la que sigue manteniendo el contacto. Sobre su primera experiencia él explica que "cuando fui al baño estuve media hora mirando como salía el agua del grifo, porque allí todo es un deposito", es por eso que venir aquí a los niños les supone un gran cambio. Abdi Erguebi ha acompañado a los niños desde Barcelona hasta Palma y le han contado que aunque se sienten un poco nerviosos, también están emocionados por ir a la playa o a la piscina ya que algunos tienen hermanos que ya han participado en el proyecto y les han contado su experiencia.

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