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Diario de Mallorca

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Calitas del Molinar, Cala Blava, el Caló des Moro y Alcanada desaparecerán a finales de siglo

Crisis climática. Los científicos Miguel Agulles y Gabriel Jordà del Centre Oceanogràfic de Balears publican un estudio donde calculan que Balears perderá el 66% del área total de sus playas

Platja d'es Carbó en tres escenarios: el actual, el de finales de siglo en condiciones medias y el que habrá en condiciones de tormenta.

Mallorca, la isla de aguas turquesas y calas de ensueño, perderá a finales de siglo un total de 25 playas. Y de las que no desaparezcan del todo, quedará un elevado porcentaje de las mismas bajo el agua. Los científicos Miguel Agulles (titulado superior del Instituto Español de Oceanografía) y Gabriel Jordà del Centre Oceanogràfic de Balears del Instituto Español de Oceanografía calculan en un estudio que acaban de publicar en la revista Frontiers in Marine Science que a las puertas del siglo XXII en el archipiélago desaparecerá el 66% del área total de playas. Un hecho que va a causar un fuerte impacto en unas islas cuya economía pivota principalmente sobre el turismo. 

De las 869 playas registradas en Balears por el Ministerio para la Transición Ecológica, 72 desaparecerán. «Se trata de áreas pequeñas de en torno a 200 metros cuadrados, calitas pequeñas», detalla Miguel Agulles. En el caso de Mallorca, se trata de playitas que están en la zona de Cala Egos, Peguera, Cala de Santa Ponça, Palmanova, Ciudad Jardín, Cala Blava, s’Amarador, Alcanada, Son Bauló, Illetes o Cala Comtessa. En Menorca quedarán inundadas calitas de Cala es Murtar, Cala Pregonda, Cala Mesquida o Son Saura. En Eivissa, Cala Salada o Cala Espart. Y en Formentera, es Arenals, entre otras.

Pero no sólo estas ensenadas padecerán la cota de inundación prevista, sino que otras playas van a perder un gran porcentaje de sus arenales en condiciones medias. Platja de Palma perderá el 34% (es decir, a finales de siglo habrá retrocedido unos 12 metros); Can Pere Antoni, el 37; Magaluf, el 21; Es Trenc, el 47; s’Arenal de sa Ràpita, el 57; Es Caragol, el 43; Cala Millor, el 35%; Platges de Muro, el 59, o Alcúdia, el 49.

«Una vez hemos calculado la cota de inundación que se va a dar en el futuro, hemos podido ver el área que se va a perder en cada una de las playas», cuenta Agulles, quien desvela que en el estudio se han analizado todas las calas teniendo en cuenta diferentes escenarios, el que se dibuja a mediados de siglo y el de finales. «Para calcular dicha cota se tienen en cuenta tres parámetros: la media de subida del nivel del mar año tras año, el oleaje y la marea meteorológica», enumera el científico. En el estudio también han hecho cálculos teniendo en cuenta la subida del nivel del mar en condiciones medias o de calma y en condiciones de tormenta o extremas (suelen ser en invierno). «Algunas playas que quedan inundadas en esta última condición no se pierden definitivamente, luego se recuperan. Pero las que quedan bajo el agua en condiciones medias sí se pierden para siempre», concluye.

Es Trenc, en peligro: perderá casi el 50% de su superficie

Uno de los destinos playeros más conocidos de la isla, Es Trenc, perderá a finales de siglo el 47% de su área de playa. Esto teniendo en cuenta las condiciones medias que se esperan en cuanto a subida de nivel del mar. En condiciones extremas, es decir, en periodo de tormenta y fuerte oleaje, la pérdida puede alcanzar el 77%. Otra playa que se verá muy afectada es s’Arenal de sa Ràpita. En este caso, el cálculo de la pérdida en condiciones medias es del 57%. En una situación extrema, del 81. Platja de Palma retrocederá unos 12 metros.

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