El Ejecutivo autonómico finalmente ha rectificado. Tras la controversia por la exigencia del pasaporte covid en «establecimientos de restauración», la obligatoriedad del certificado se ha extendido a los bares y cafeterías de más de 50 personas de aforo. El Govern se escudó ayer en que este cambio lo ha propiciado el aumento de contagios de coronavirus en la isla, aunque lo cierto es que el decreto publicado en el BOIB, que entró en vigor el pasado 4 de diciembre, ya contemplaba restricciones en estos locales al incluirse en el término de «establecimientos de restauración». Para camuflarlo, el Govern remitirá una nueva solicitud de ampliación de medidas al Tribunal Superior de Justicia de Balears dentro de un paquete más amplio de restricciones.

Con los nuevos cambios, que el Govern estima que estarán operativos hasta el 24 de enero, la exigencia del pasaporte covid queda así: será obligatorio mostrar el certificado covid en restaurantes, bares y cafeterías de más de 50 personas de aforo, además de discotecas, salas de fiesta y de baile y bares de copas o cafés concierto. Según detalló ayer el portavoz del Ejecutivo balear, Iago Negueruela, las restricciones se amplían también a los espacios con servicio de restauración ubicados en alojamientos turísticos, instalaciones deportivas, centros recreativos para gente mayor y locales de juegos y apuestas. Además, los refugios, hostales, albergues y otros establecimientos turísticos, independientemente de su denominación, con habitaciones de uso compartido, se incluyen en el catálogo de establecimientos en los que se requiere mostrar el pasaporte covid a su entrada.

En palabras del también conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, el objetivo de este nuevo paquete de medidas es «hacer más seguros los espacios con mayor concentración de personas» en un contexto de incremento de los contagios y ante «la proximidad de las fiestas» navideñas. Negueruela recordó que todas las restricciones han sido pactadas con patronales y sindicatos en la Mesa de Diálogo Social.