Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

Condenada en Palma a indemnizar a su exmarido por una falsa denuncia

El hombre tuvo que dormir en el calabozo tras ser acusado de una agresión que no existió

El marido pasó una noche en los calabozos policiales. |

Acusar en falso a su expareja, acusándole de una agresión que nunca existió, no sale gratis. La Audiencia de Palma ha ratificado la condena a una mujer por un delito de acusación o denuncia falsa. Un delito por el que tendrá que pagar una multa e indemnizar a su expareja con 5.200 euros. Una indemnización que se refiere al daño moral y a la minuta que tuvo que abonar el exmarido al abogado que le defendió en los tribunales, tras ser acusado de un delito de violencia de género.

La pareja se separó de muy malos modos. Tenían un hijo en común. El hombre había iniciado una relación sentimental con otra mujer.

Hace cuatro años se produjo una discusión en plena calle. Estaba la mujer, el hombre, su hijo menor y la actual pareja del varón. Por este incidente acudió la Policía al lugar de los hechos. Los agentes se entrevistaron con la mujer, que les contó que su exmarido, por una discusión por el hijo, la había agarrado con fuerza por el brazo, antes de zarandearla, empujarla y propinarle una bofetada en el rostro.

Los policías, ante este relato de la supuesta víctima de violencia de género, se entrevistaron con el exmarido y con su actual pareja. Les informaron que la mujer había denunciado una agresión física y que el hombre debía acompañarles a comisaría.

Para evitar que la detención se produjera delante del hijo menor, la Policía permitió que el denunciado acudiera a comisaría en su propio coche, que fue seguido por el vehículo de los agentes.

Una vez en el edificio policial se le comunicó al denunciado que estaba detenido. Acto seguido se le trasladó a los calabozos, donde pasó una noche detenido. Al día siguiente, una vez elaborado el atestado policial, fue presentado ante el juzgado de violencia sobre la mujer, como sospechoso de un delito de maltrato familiar.

La mujer tendrá que indemnizar a su expareja por el daño moral que le causó por la denuncia falsa

decoration

El juzgado, que decretó la libertad del detenido, practicó una serie de diligencias y averiguó que el relato de la denuncia era falsa. La agresión nunca se había producido y la mujer se había inventado esta historia para perjudicar a su expareja, que tuvo que vivir la experiencia de pasar una noche encerrado en los calabozos policiales. Lógicamente, la denuncia fue archivada y el marido nunca fue juzgado.

La mujer, para justificarse, dijo que se había equivocado y señaló que quien le había agredido era la actual pareja de su exmarido. Y señaló que ella, en realidad, nunca presentó una denuncia formal, sino que la detención fue por iniciativa de la Policía.

Sin embargo, esta excusa también fue desmontada. Los dos policías que intervinieron en el incidente fueron muy claro y ambos coincidieron al afirmar que la mujer relató que había sido agredida por su expareja, de allí que se aplicara el protocolo de violencia de género y se procediera a la detención del supuesto agresor.

El tribunal recuerda también que la mujer, cuando se entrevistó con el médico, también relató que su expareja la había agredido, por lo que mintió por segunda vez.

Los jueces reprochan a la mujer que «al actuar como lo hizo», conocía «perfectamente lo falaz de su incriminación, quebrando los bienes jurídicos protegidos». La Audiencia, por tanto, confirma la condena por un delito de denuncia falsa y las correspondientes consecuencias.

Compartir el artículo

stats