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El turismo de lujo empuja la desestacionalización en Mallorca

La temporada ha sido incluso mejor que la del 2019, con viajeros que han superado el gasto medio, 5.000 euros por persona y viaje

El nuevo hotel LJs Ratxo, de Lorenzo Fluxá, en la Serra de Tramuntana, enclavado en una finca del siglo XIV. | LJS RATXO

Si algo ha dejado claro la pandemia en el segundo verano marcado por la crisis es que la exclusividad en Mallorca está en alza y tira de la desestacionalización de la actividad. En el segmento del turismo de lujo esta temporada ha sido mejor que la de 2019, con unos turistas que han superado su techo de gasto. Y para el invierno siguen las buenas expectativas, con establecimientos que permanecerán abiertos todo el año.

Jesús Cuartero, el presidente de Essentially Mallorca, la asociación que reúne a la mayoría de las empresas relacionadas con el lujo en la isla, certifica que la de 2021 «ha sido una buena temporada y se ha mejorado la de 2019». La satisfacción reina en este sector, que además ha conseguido alargarla hasta noviembre. Por el contrario, el resto de hoteles van adelantando su cierre, y antes del mes que viene siete de cada diez establecimientos ya se habrán despedido hasta 2022, dos semanas antes que un verano normal.

Pero la Mallorca del lujo tiene buenas perspectivas, sobre todo en Palma. El invierno pasado solo dos asociados de Essentially resistieron todo el año abiertos: el Nixe Palace y el GPRO Valparaíso Palace. Este ejercicio hasta siete establecimientos esperan recibir clientes sin cesar su actividad.

Al Nixe Palace y el GPRO Valparaíso se unen al menos Es Príncep Hotel, El Llorenç Parc de la Mar, Castillo Hotel Son Vida y Palacio Can Marqués, todos en Palma, la zona turística que mejor ha sorteado este verano la crisis y afronta un invierno dulce aupado por el turismo urbano y una oferta hotelera marcada por la calidad y la distinción de sus hoteles.

A estos establecimientos se une el LJS Es Ratxo, un nuevo hotel inaugurado el pasado junio, ubicado en la Serra de la Tramuntana, en las cercanías de Puigpunyent, en una finca del siglo XIV. Es el primer establecimiento del Grupo LJs, propiedad de Lorenzo Fluxá Domene y Lisa Jane Cross. Sus exclusivas 25 habitaciones también estarán disponibles los meses de temporada baja.

El resto de hoteles asociados en Essentially Mallorca, como el Zoëtry Mallorca, Jumeirah Port Soller, Belmond La Residencia, Son Brull o Finca Serena, entre otros, empezarán a cerrar a partir de la primera semana de noviembre.

Cuartero transmite la intención de sus representados: «Sobre todo en Palma las expectativas son estar todo el año activos». Sus planes arrastrarán la actividad también en las demás empresas que forman la asociación del lujo: de gastronomía, golf, náutica, transporte, experiencias o producto local.

‘Boom’ de Jets privados

Esta temporada alta 2021 se ha superado el gasto medio de los turistas más exclusivos, que rondaba los 5.000 euros por persona en cada viaje. «El cliente pide más exclusividad, transfers individuales y villas privadas» para estar más aislados, y «sobre todo jets».

Mientras el tráfico aéreo va recuperándose poco a poco tras la debacle provocada por la crisis de la covid-19, la aviación ejecutiva ha experimentado tal boom, sobre todo en Mallorca y Eivissa, al calor de la pandemia que ha superado los niveles de 2019. Solo el julio pasado se registraron en Son Sant Joan más de 2.600 operaciones, un millar más que dos años atrás. El propio director del aeropuerto de Palma, Tomás Melgar, señaló que desde mayo a agosto llegó a un 50% más que en el mismo periodo de 2019. Mallorca cada vez atrae más al turismo exclusivo.

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