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Los sindicatos acusan al sector turístico de Mallorca de fraude laboral para reducir sus plantillas

Se detectan casos en los que los asalariados ni siquiera han sido dados de alta

Los sindicatos denuncian un alza del fraude laboral con la reactivación turística.

Los sindicatos denuncian un alza del fraude laboral con la reactivación turística. B. Ramon

El fraude laboral se está extendiendo como una mancha de aceite por el sector turístico de Mallorca escudándose las empresas en la difícil situación por la que atraviesan. Según UGT y CCOO, las sobrecargas de trabajo se están convirtiendo en habituales, y ello a pesar de haber optado por no completar las plantillas y mantener a parte de las mismas en los ERTE, con casos en los que se hace trabajar en ‘negro’ a algunos empleados al ni siquiera darles de alta ante la Seguridad Social. Estas situaciones se amparan en el miedo de los afectados a perder el empleo en el caso de denunciar estas irregularidades, según se subraya.

Los secretarios generales de las federaciones de hostelería y restauración de UGT y de CCOO, José García Relucio y Silvia Montejano respectivamente, aseguran que en estos momentos entre un 10% y un 15% de los fijos discontinuos de la isla siguen afectados por ERTE (lo que supone cobrar solo una prestación por desempleo), a lo que se suma la inexistencia en estos momentos de las contrataciones eventuales con las que habitualmente se refuerzan las plantillas.

Eso supone que muchos negocios hoteleros y de restauración están funcionando con menos plantilla de la habitual, pero cometiendo fraude sobre los empleados que han incorporado a sus puestos.

En el caso de la hostelería, los representantes de UGT y de CCOO señalan que los más habituales están siendo la imposición de que se renuncie a un día libre o la modificación arbitraria de las jornadas de descanso semanal. Montejano añade otro muy común, como es el obligar a los empleados a desarrollar funciones diferentes a las que corresponden por categoría, para así tapar los huecos que se dejan al mantener a muchos asalariados en los ERTE.

Los sindicatos insisten en que las empresas no deben de mejorar sus resultados por la vía del fraude a sus plantillas

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En el caso de la restauración, se apunta que es habitual exigir prolongaciones de jornada muy superiores a las que establece el contrato, y se han denunciado ya algunos casos en los que se ha detectado la presencia de empleados que no estaban dados de alta en la Seguridad Social o que seguían dentro de un ERTE al 100% de su jornada.

ERTE parciales

Otra práctica detectada con insistencia es la de sacar parcialmente a trabajadores de los ERTE, de forma que la empresa cubre una parte de su salario y el resto de ingresos proceden de la prestación por desempleo, pero obligando a desarrollar la jornada completa.

En este apartado hay casos tan llamativos como sacar del ERTE a algunos empleados por siete horas diarias, manteniéndole solo una dentro de ese expediente, lo que se interpreta como un claro fraude destinado a obligar a realizar al asalariado al menos las ocho horas diarias, pero pagando la empresa solo siete.

Ante este tipo de prácticas, los sindicatos hacen un llamamiento a los empleados afectados para que les comuniquen a ellos estas situaciones, de forma que sean estas organizaciones las que puedan realizar las correspondientes denuncias ante la Inspección de Trabajo, sin que las empresas lleguen a saber nunca quién ha sido el que las ha puesto en conocimiento.

Incertidumbre no es excusa

En este sentido, se insiste en que las incertidumbres que planean sobre la temporada turística no deben de servir como excusa para vulnerar la legislación laboral y hacer que la mejora en los resultados de las empresas sea a costa de cometer fraude con sus trabajadores, según subraya Montejano.

García Relucio lamenta que estas prácticas se desarrollen por parte de empresarios sin valorar los sacrificios que las plantillas se han visto obligadas a asumir a lo largo de la pandemia, con una fuerte caída de sus ingresos como se reflejó en el reciente informe sobre costes laborales publicado por el Instituto Nacional de Estadística, que situó a Balears como la comunidad autónoma en la que este descenso ha sido más acentuado.

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