Sa Pobla quedó ayer devastada por el dolor y con un profundo sentimiento de repulsa. El brutal crimen machista de Warda Ouchene, de 28 años, y de su hijo Mohamed, de tan solo siete años, conmocionó por igual a la comunidad musulmana como a la cristiana de este municipio de la comarca del Raiguer (vea aquí las imágenes).

El llanto desconsolado afloró por las inmediaciones del número 43 de la calle Santa Catalina Thomàs. El escenario de uno de los más horribles crímenes machistas que han azotado nunca a Mallorca. Además del asesinato de Warda, embarazada de cuatro meses, el crimen de su hijo Mohamed, o Moha, como era conocido cariñosamente en el barrio, lo convertía en insoportablemente doloroso.

Mientras, la conmoción y la consternación se instalaron en el pueblo, estos sentimientos solo fueron sustituidos por la profunda repulsa hacia Alí H., de 26 años, el asesino confeso. «Él se drogaba siempre», apuntó una joven musulmana, amiga de Warda, sin poder contener las lágrimas. «Se podía haber matado él solo y nos habría hecho un favor», abundó otra vecina de la calle Santa Catalina Thomás.

La estrecha calle donde se perpetró el primer crimen machista de Balears cometido en 2021 quedó convertida en poco tiempo en un hervidero. Mientras los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil trataban de recabar testimonios que arrojaran más luz para reconstruir lo ocurrido, los vecinos se agolpaban cariacontecidos tras el cordón del instituto armado.

Algunos allegados no pudieron levantar la vista del suelo, a la espera de que retirasen los cadáveres de Warda y de Mohamed. En cambio, otros profirieron llantos desconsolados ante la crueldad machista más descarnada.

Luto en el municipio

El alcalde de sa Pobla, Llorenç Gelabert, definió a Warda como una persona «perfectamente integrada» en el municipio. Percibía ayudas sociales del consistorio y su hijo estaba muy arraigado. El ayuntamiento pobler celebrará hoy un Pleno extraordinario para decretar el luto por este crimen machista.

Asesinan a una mujer marroquí embarazada de cuatro meses y a su hijo en sa Pobla G. Bosch

Las redes sociales concentraron ayer innumerables muestras de repulsa. «Nadie se puede quedar indiferente ante un caso así. Juntos podemos acabar con la barbarie», resaltó la presidenta del Govern Francina Armengol.

Desde el Institut Balear de la Dona se expresó la condena «por el feminicidio de Warda Ouchene y el asesinato de su hijo de siete años». Por su parte, el líder del PP balear Biel Company instó a que «entre todos debemos acabar con esta lacra que se ha cobrado muchas vidas».

A raíz del asesinato de Warda Ouchene y de su hijo Mohamed ayer en sa Pobla, el Govern anunció su intención de personarse como acusación particular en el juicio que se celebrará contra su asesino confeso.