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El Gobierno central, en contra de mantener el toque de queda en Mallorca a partir del 9 de mayo

El Govern insiste en poder disponer de las herramientas jurídicas necesarias para poder seguir manteniéndolo tras esta fecha

Un hombre vuelve a casa en una calle Blanquerna vacía por el toque de queda.

A medida de que se acerca la fecha del 9 de mayo, cuando finaliza el estado de alarma decretado por el Gobierno central, el Govern de las Islas Baleares insiste de manera reiterada en disponer de las herramientas jurídicas necesarias para poder seguir manteniéndolo tras esta fecha.

La consellera de Salud, Patricia Gómez, ha confirmado que el Govern solicitó ayer mismo al Gobierno en el Consejo Interterritorial de Salud poder mantener las limitaciones de movilidad horaria una vez finalizado el estado de alarma en todo el territorio español.

Sin embargo, todo apunta a que esta propuesta ha caído en saco roto, pues la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha comunicado que hoy mismo defenderá en el Congreso que no se prorrogue el estado de alarma, por lo que Baleares, al igual que el resto de autonomías, se queda sin herramientas para poder mantener encerrada en casa a la sociedad a partir de una hora determinada.

Es decir, en España el toque de queda sólo puede instrumentalizarlo el Gobierno central (a través de un Real Decreto, como ha sido el caso), por lo que en el momento en que expire (el 9 de mayo), las comunidades autónomas no disponen de forma jurídica alguna para mantenerlo. Lo que sí permite la ley es que si el Gobierno central decreta el toque de queda, las autonomías pueden adelantarlo o retrasarlo una hora, pero no pueden decretarlo.

La presidenta balear, Francina Armengol, está convencida de que el toque de queda es "fundamental" porque se trata de una medida clave para el control de fiestas ilegales, botellones y el ocio nocturno en general. Por ello, el Govern lleva ya un tiempo estudiando la fórmula necesaria para dar encaje a esta medida más allá del 9 de mayo, pero la fecha se acerca y, de momento, no ha encontrado ninguna y el Gobierno central parece retrasarse en dar una respuesta sobre cómo se podría hacer.

Además, otra de las medidas que podrían dejar de existir a partir del próximo 9 de mayo sería la actual restricción del número de personas que pueden reunirse. En la actualidad la cifra de ciudadanos que pueden estar juntos en espacios públicos es de seis, mientras que en los domicilios o espacios privados está permitido que se reúnan dos núcleos de convivencia.

Baleares no es la única comunidad autónoma que defiende limitar la movilidad nocturna tras el toque de queda, y todas solicitaron ayer al unísono ayuda para llevarlo a cabo en el Consejo Interterritorial de Salud, pero la respuesta de la ministra Darias no ha arrojado nada de luz, más bien lo contrario.

Seis meses con toque de queda en Baleares

Cabe recordar que Baleares empezó a aplicar el toque de queda a finales del pasado mes de octubre con la entrada del segundo estado de alarma, inicialmente desde las 23 horas hasta las 6 horas. Con el margen otorgado por el Gobierno a las comunidades para adelantar o retrasar una horas el toque de queda y ante la presión del sector empresarial, el ejecutivo autónomo retrasó las primeras semanas la limitación horaria a la medianoche. Fue a partir de la primera semana de diciembre ante la explosión de la tercera ola del coronavirus cuando se adelantó a las diez de la noche para mantenerse durante todas las fiestas de Navidad.

A finales de enero el Govern reclamó al Gobierno central adelantar el toque de queda a las 20 horas, pero la propuesta fue desechada por el entonces ministro Salvador Illa, que defendió que las comunidades tenían margen con otras medidas restrictivas.

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