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Los sindicatos se niegan a congelar los salarios en su reunión con los hoteleros

La patronal mallorquina se encontró ayer con CCOO y el miércoles con UGT y la respuesta obtenida en ambos casos ha sido un rechazo rotundo a aplazar el incremento del 3,5% que deberá de aplicarse en la nómina del próximo mes de abril

Imagen de los trabajadores de un hotel recibiendo a los primeros turistas de 2020.

Imagen de los trabajadores de un hotel recibiendo a los primeros turistas de 2020.

Por fin los responsables de la patronal hotelera de Mallorca y de las sectoriales de UGT y CCOO se han visto las caras para que los primeros les hayan solicitado que se congelen los salarios durante un año más. Y al menos de momento, la respuesta de los segundos ha sido un «no» rotundo, según se subraya desde estas organizaciones. De mantenerse las posturas actuales, la nómina que los trabajadores de hoteles, restaurantes, bares y ocio nocturno van a cobrar correspondiente al mes de abril incorporará una subida del 3,5%.

El argumento de los empresarios para reclamar un segundo año de congelación salarial, aplazando las subidas previstas para próximos ejercicios, se han explicado hasta la saciedad y se sustenta en la precaria situación en la que se encuentran muchos de estos negocios tras un año de pandemia, y además con restricciones durísimas en el caso de la restauración, tal y como se ocupó de recordar esta semana tras una reunión con representantes del Govern el presidente de la asociaciones de este sector en CAEB, Alfonso Robledo, que calificó este aumento salarial de inasumible en estos momentos, incluso con las ayudas que se han aprobado para los negocios más afectados por la crisis de la covid-19.

Pero a diferencia de otros sectores, la patronal hotelera no había abierto contactos con los sindicatos hasta esta misma semana, en encuentros en los que ha participado su vicepresidenta ejecutiva, Maria José Aguiló, y que se desarrollaron el pasado miércoles con el secretario general de UGT-Servicios, José García, y ayer con su homóloga en CCOO, Silvia Montejano.

La postura defendida por ambos dirigentes sindicales ha sido la misma y tajante: la subida salarial del 3,5% pactada para este año debe de aplicarse en abril, como estaba previsto, y además se va a exigir a los empresarios la obligación de dar empleo durante al menos seis meses al año a sus fijos discontinuos.

Evitar el ‘efecto contagio’

Los motivos expuestos por José García y Silvia Montejano se sustentan en dos argumentos fundamentales, y uno de ellos es evitar un ‘efecto contagio’. El convenio de hostelería balear, que afecta a más de 100.000 asalariados, es un referente para el resto de sectores del archipiélago, pero también para el conjunto de la hostelería española. Y una congelación de sus retribuciones supondría peticiones similares en cascada en el resto de mesas de convenios de las islas, tanto sectoriales como de empresa. Y lo mismo implicaría en la hostelería de las restantes comunidades autónomas.

UGT y CCOO no quieren que una congelación salarial en los hoteles genere una cascada similar en otros sectores

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Eso explica que la intención de UGT y CCOO es dejar cerrado el tema del convenio que afecta a hotelería y restauración, antes de abordar una posible moderación en las subidas de las retribuciones ya pactadas de otros sectores, y ante las que se está dispuesto a ser más flexible, como es la de comercio o transporte turístico.

Pero además, los secretarios generales de las federaciones de Servicios de UGT y CCOO coinciden en un segundo factor: la situación que se da en estos momentos no es la misma que la que existía en abril de 2020, cuando sí se aceptó aplazar el incremento salarial que debía de haberse aplicado en ese ejercicio.

Hace un año, esa congelación formó parte de un paquete acordado por Govern, patronales y sindicatos, que incluía otros aspectos como el poder llamar a los fijos discontinuos para incluirlos en los ERTE.

Pero la situación en estos momentos, cuando los ERTE ya están estabilizados y el Estado ha concedido un importante paquete de ayudas directas a las empresas, se considera radicalmente diferente, y se recuerda que la mayoría de los trabajadores del sector también han visto caer sus ingresos a lo largo de 2020.

Subida para poca plantilla

Además, al estar los fijos discontinuos cobrando su prestación extraordinaria, y muchos trabajadores en ERTE, se recuerda que la subida salarial del 3,5% solo se pagará a los empleados que se incorporen a sus puestos porque hay actividad en la empresa, y se vaticina que éstos todavía serán una minoría durante este verano respecto a 2019, lo que reduce el impacto que esta revalorización en las retribuciones puede tener en los resultados de las empresas.

La petición de congelación salarial de los hoteleros ha generado una elevada tensión en el seno de la patronal CAEB durante las últimas semanas, ya que la presidenta de los primeros, María Frontera, intentó que fuera la máxima responsable de esta última organización, Carmen Planas, la que buscara la intervención del Govern para convencer a los sindicatos de que cedieran, pero sin haber hecho ningún intento previo por su parte hasta esta semana.

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