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Hacienda pone el foco de su ley contra el fraude en las herencias en vida de Baleares

PP, Més y El Pi alertan de que la reforma que pretende el Gobierno compromete esta figura del derecho civil propio de la islas

la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras un Consejo de Ministros.

Hacienda pone el foco de su ley contra el fraude en las herencias en vida de Balears. Una figura propia de las islas que se ha disparado en los últimos años debido a su baja tributación. El fisco ha detectado un aumento de la venta de bienes heredados a través de los denominados pactos sucesorios, lo que atribuye a un fraude para evitar el pago del IRPF. PP, Més y El Pi alertan que la reforma que pretende el Gobierno, que elevaría el coste de vender cualquier bien adquirido por una herencia en vida mientras no muera el donante, compromete esta figura del derecho civil de Balears.

Una sentencia del Tribunal Supremo equiparó en 2016 la tributación de las herencias en vida de las islas al uno por ciento que pagan las herencias por causa de muerte en Balears. Desde entonces, se han disparado de las 30 que se hicieron en 2014, a 812 en 2015, 2.040 en 2016, 3.999 en 2019 y 4.198 en 2020. Ahora, la Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal del Gobierno, que se encuentra ya en la última fase de su tramitación, quiere reformar esta figura al entender que se ha hecho un uso «abusivo».

Hacienda ha detectado un mayor número de operaciones en las que, una vez recibidos los bienes a través del pacto sucesorio, son vendidos por el nuevo propietario. El fisco entiende que se simula la herencia para tributar menos en la venta. Por ello, quiere modificar la ley para que cualquiera que haya adquirido un bien con un pacto sucesorio, si vende antes de la muerte del donante, pague lo mismo en concepto de IRPF que si lo hubiera vendido el donante, tributando sobre la ganancia respecto a cuando se compró ese bien en cuestión.

En los últimos meses, como reacción a la reforma se han presentado en el Parlament diferentes iniciativas de PP, El Pi y Més, defendiendo la figura del pacto sucesorio al entender que la reforma de Hacienda la deja en riesgo.

«Es cierto que hay algunos que al día siguiente de heredar venden y son defraudadores, pero son una minoría», denuncia el diputado del PP balear, Antoni Costa, que alerta que «si hoy un hijo que ha recibido una herencia en vida decide vender, no tiene que pagar nada, en cambio con la reforma debería pagar un 20% de la diferencia del valor por la que su padre compró esa casa o piso». El diputado popular alerta además de que existiría una doble tributación, que es inconstitucional: primero al pagar Sucesiones y luego el IRPF a la hora de vender.

Desde El Pi, el diputado regionalista Josep Melià recuerda que si fuera por su partido ni tan solo se tendría que pagar el impuesto de Sucesiones y denuncia que «lo que se busca con esta reforma es cargarse los pactos sucesorios» cuando «para nosotros habría que potenciar más estas figuras del derecho civil propio de las islas», defiende.

«Que se deje un bien en vida a un hijo y que si después el hijo quiere venderlo tenga una penalización del 20% nos parece grave», denuncia por su parte desde Més, Joanaina Campomar. «Tenemos los datos del aumento, pero no datos de casos de fraude, los hemos pedido y no los hay», señala, apuntando que «con esta acusación de fraude a todos los pactos sucesorios se quiere volver a la situación de antes de 2016 y que no se usen. Es una visión centralista», avisa la ecosoberanista, que apunta que ya «empezó a hablarse cuando gobernaba Rajoy».

Enmienda a la reforma

Desde el PSOE de las islas, niegan que se ponga en riesgo esta figura, señalando que la tributación del pacto sucesorio seguirá siendo la misma. «Sólo se corrige el tipo de IRPF para la venta», defienden. «No decimos que todo el mundo lo haga mal, pero sí que hay quien hace un mal uso y ahí está el fraude», explica el diputado socialista Jordi Marí.

No obstante, los socialistas de las islas también planean enmendar su ley para que a partir de los 10 años, cuando está claro que no hay fraude, ya no se tribute por la venta. Un límite que desde Més y El Pi proponen rebajar a 5 o 4 años, como punto de consenso. «Es una fórmula posible, pero no nos convence porque supone una doble tributación», se opone el PP balear. «Es urgente que PSOE y PP, que están en Madrid, se pongan de acuerdo», exige Més.

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