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José Marcial Rodríguez: «Las Administraciones nos tratan como a burros con zanahorias»

«El hastío, el cansancio y la desesperación» hicieron que brotara la campaña SOS Turismo desde el Llevant, dice José Marcial Rodríguez (Bilbao, 1961), líder hotelero que también estuvo en la gestión turística en el Govern Bauzá

José Marcial Rodríguez, en la playa de Cala Millor.

José Marcial Rodríguez, en la playa de Cala Millor. Manu Mielniezuk

José Marcial Rodríguez es de Barakaldo, «como Javier Clemente», y lidera desde la Asociación Hotelera de Cala Millor y sa Coma los intereses de unos 160 hoteles en una zona con 37.861 plazas hoteleras. Ahora mismo hay abierto un establecimiento con campo de golf. También está al frente del Consorcio de Turismo de Son Servera y Sant Llorenç.

En una semana SOS Turismo ha atraído a cerca de 600 empresas y asociaciones. ¿Esperaban tanto eco?

Si contesto en plan Bilbao, diría que sí. Yo no hablo en nombre de SOS. Detrás está la plataforma que se constituye en el Llevant a finales de enero, con once asociaciones de distintos sectores. Desde la agrupación hotelera se traslada la campaña de sensibilización nacida de esa plataforma. La hotelera Inés Batle, tras plantearnos que deberíamos prepararnos para llegar hasta marzo de 2022, dijo que estaba tan desesperada que pensaba en poner una sábana en la fachada del hotel. Algo tan humano nos llevó al germen y a la federación hotelera. Tanto impacto internacional y nacional quizás no esperábamos. Me quedo con ese grupo de Facebook que en una semana alcanza más de 30.000 seguidores.

Hoteleras como Barceló, Piñero o Marriott a través del Arabella les apoyan. ¿Echan en falta a otras grandes cadenas y en particular a un líder turístico como Gabriel Escarrer?

Se adhiere quien lo considera, que estén unos o dejen de estar otros no forma parte de nuestro objetivo. Es un tema de hastío, cansancio y desesperación en todos los sectores que no está siendo entendido por las Administraciones. No estamos siendo conscientes de las consecuencias que va a tener.

¿Cuáles asustan más?

La que está provocando la propia pandemia con las muertes, las colas del hambre, un estigma que va a ser difícil de eliminar si seguimos con esta gestión. El riesgo de que las entidades productivas de estas islas acaben en manos de fondos de inversión que todos sabemos cómo funcionan y, sobre todo, lo emocional. Estamos pasando momentos duros. Como decía el doctor Antoni Riera esto va a pasar por tres fases: la de resistencia, recuperación y la de reorientación. Me preocupa mucho la recuperación: nos a va a pillar muy agotados por las deficientes gestión y ayudas, con menos recursos y desgastados psicológicamente. 2020 nos ha metido en un carrusel de aperturas y cierres, el que ha cerrado sabe lo que ha perdido y el que ha abierto sabe que ha perdido más.

¿Asumen que se puede repetir el pinchazo de 2020?

La zona del Llevant tiene una planta hotelera potente que ha invertido mucho, lo que complica por las cargas hipotecarias y la dificultad de volver a conseguir créditos. Nos vamos a enfrentar a una temporada en la que es mejor prepararse para marzo de 2022, aunque no perdemos la esperanza de que en algún momento vía cambio de modelo en la vacunación y de la actitud de las Administraciones podamos sobrevivir con pocos ingresos. Si por turismo en 2019, según el Ibestat, fueron 16.400 millones de ingresos y en 2020 han sido 3.000, ¿qué temporada esperamos si la vacunación nos lleva abrir en junio? No sabemos qué situación van a tener nuestros mercados emisores, ni qué es eso del pasaporte de vacunación, no tenemos ni idea.

¿Cuánto cuesta mantener un hotel cerrado?

Algunos ayuntamientos han hecho recortes y otros no. El importe de la planta entre Sant Llorenç y Son Servera en IBI puede sumar 10 millones de euros y los presupuestos de ambos ayuntamientos 33 millones. Y eso se está pagando para no asumir un recargo. En tasas de residuos se abren seis meses y se pagan doce. Ahora se pide pagar por apertura porque la caída de ingresos es del 90%. He solicitado reducciones desde el año pasado y la única respuesta es que voy a tener que meter recursos contra los ayuntamientos. Me parece bien ir a Madrid a exigir, pero ¿qué estamos haciendo nosotros? Se llenan la boca con lo de cambiar el modelo por el monocultivo, y para solicitar una ayuda no hay una ventanilla única y se convierte en un galimatías.

¿Se han recuperado de la ‘torrentada’ de 2018?

Afectó a las finanzas del ayuntamiento de Sant Llorenç y a una serie de establecimientos. La planta de Cala Millor y de la zona del Llevant ha hecho muchas inversiones para poder competir. Y luego en 2019 nos pegó una bofetada Thomas Cook.

¿Aún se arrastran los estragos de esa quiebra?

Hizo mucho daño. Hay empresas que llevan con ingresos cero desde septiembre de 2019, pagando los impuesto del IVA que no han cobrado y los de los municipios. Las Administraciones nos están tratando como a burros con zanahorias, venden expectativas que ni ellas mismas se creen. ¿Qué presupuesto municipal o autonómico se ha reducido cuando las empresas reducen los suyos por debajo del 50%? No puede ser echar la culpa a Madrid y que se esté discutiendo cómo se va pagar el ITS, que se pague el canon del agua o que Tirme siga cobrando lo mismo por la incineración.

¿Qué expectativas hay con los fondos europeos?

Hemos trasladado desde el Consorcio de Turismo una plan de inversiones a través de la Agencia de Estrategia Turística. Seguimos sin tener playa, con 400 metros sin solucionarse por la tormenta Gloria. Nosotros hemos tenido torrentada, Thomas Cook, Gloria y pandemia. Nos han dado por todos los sitios. Nos hemos gastado 50.000 euros para que nos permitan regenerar de forma sostenible la playa y no tenemos respuesta. Nos toman el pelo.

La presidenta Armengol acaba de regresar de Madrid para reivindicar ayudas.

Que nos tienen totalmente ninguneados salta a la vista. Ir a pedir cosas me parece una actitud voluntariosa. Insisto, ¿por qué no hacemos los deberes en nuestra casa? ¿Por qué no juntamos ayuntamientos, Consell y Govern como se ha logrado la unión en SOS Turismo y hacemos un verdadero rescate al sector todos juntos? ¿Por qué pretendemos justificar nuestra incompetencia yendo a gritar afuera?

Los mercados emisores siguen recomendando vacaciones en sus países, ¿hay reservas?

Haberlas haylas pero el problema es si te las crees. El año pasado lo primero que le pasó a los hoteleros fue que esperaban 100 personas el primer día y llegaron 20. La realidad es que te la vas a pegar. Tenemos más de 286.000 plazas hoteleras en Mallorca y si juntamos las vacacionales casi 400.000. No hay ningún indicador que nos diga que no tengamos que prepararnos para 2022.

Como exdirector de Estrategia Turística del Govern Bauzá, ¿ahora está a la altura la promoción?

Hay que mantener un hilo de posicionamiento, pero yo no haría un exceso de promoción, los mercados emisores y los turoperadores están preocupados en otras cosas. La marca Mallorca no ha resultado demasiado tocada.

Jaime Martínez le fichó para aquel Govern. Ahora aspira a presidir el PP de Palma, ¿se integrará en su futuro equipo?

No estoy en esa fase en este momento, me fui de la comisión de turismo del PP. Eso se lo tendría que responder él. Es un brillante profesional, gran persona y uno de mis mejores amigos. Él es el candidato al PP de Palma y yo estoy en la asociación hotelera. Le deseo mucha suerte.

Martínez ha criticado el alejamiento del PP del sector turístico, ¿lo comparte?

Bueno, lo focalizó por la lucha que había con Company. El problema no es el PP u otro partido. Es lamentable que estemos todavía analizando de qué vive esta isla.

Estuvo trece años en Majorica como director de Operaciones, ¿cómo ha vivido su caída?

No con sorpresa. Dio de comer a muchas familias de Manacor y su caída en manos de empresas con intención de ganar dinero, pero sin componente sentimental, lo he vivido con tristeza. Al igual que viviré así ver cómo parte de la planta hotelera acaba en manos de empresas extranjeras, salvo, si como dice el profesor de la UIB Tolo Deyà, se crea algún mecanismo gubernamental para que el propietario balear pueda refinanciar su establecimiento y recuperarlo.

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