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Diario de Mallorca

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Baleares se hunde en el ranking autonómico de riqueza según el gurú de la financiación regional

Ángel de la Fuente prevé para la fundación Fedea y el CSIC que el archipiélago se precipite desde el puesto seis al trece en el concierto estatal del Producto Interior Bruto per cápita

PIB per capita relativo, escenario medio 2020 vs 2019 observado

Las comunidades autónomas también sufren daño reputacional. El desplome de la economía balear en 2020 a raíz de la pandemia no solo es dramático en el seno de la comunidad, sino que también la hunde en el ranking autonómico de riqueza. La magnitud del retroceso ha sido estimada por Ángel de la Fuente, en un estudio publicado por la fundación Fedea que dirige.

El investigador gijonés del Instituto de Análisis Económico del CSIC está considerado un gurú de la financiación autonómica. En el gráfico del PIB per cápita que ha trazado para el año pasado, Balears retrocede de la sexta posición de 2019 a la decimotercera entre las 17 regiones españolas.

Balears queda así encajada en el furgón de cola de la riqueza nacional, en el grupo de Extremadura, Andalucía o Castilla-La Mancha a quienes llegó a superar por una distancia sideral. De la Fuente especifica que al calcular «los efectos de la crisis sobre la distribución regional de la renta per cápita», se observa que «lo más llamativo es el fuerte bajón de las comunidades insulares, que alteraría muy significativamente su posición en el ranking de renta per cápita».

En efecto, Canarias acompaña a Balears en el hundimiento, pero el archipiélago atlántico decae desde posiciones más modestas y su porcentaje negativo es sensiblemente menos lesivo que el balear. Si bien los registros del estudio de Fedea corresponden a octubre, De la Fuente se apresura a recordar que «los primeros datos firmes sobre el efecto de la pandemia en los PIB regionales no estarán disponibles hasta marzo o abril de 2021».

La estimación realizada para el último trimestre es contraria a los intereses de Balears con respecto a la jerarquía autonómica. La tercera ola de la pandemia empeora las previsiones y, de los tres escenarios planteados por De la Fuente bajo los epígrafes de «optimista», «medio» y «pesimista», obliga a escoger el más radical. De este modo, el archipiélago puede llegar a una caída del 31 por ciento en el PIB anual en el caso extremo. Este porcentaje sin rivales se agrava al recordar que la media española se fija en el doce.

Balears triplica prácticamente el debilitamiento estatal en todos los supuestos. Dado que España marcha a la zaga de Occidente en los indicadores, puede apreciarse la magnitud del desplome balear en una clasificación que encabezó con holgura hasta mediados de los años noventa. Además, la catástrofe económica del archipiélago se produce con respecto a la inmensa mayoría de las regiones, dado que también multiplica prácticamente por tres el retroceso individualizado de hasta quince de ellas.

Esta «primera aproximación a la incidencia de la crisis mes a mes sobre la renta de las comunidades autónomas» aporta también un esbozo de las causa de la disparidad interregional, a la hora de amortiguar el mazazo económico del coronavirus. El profesor De la Fuente estipula que «el impacto de la pandemia es especialmente acusado en las comunidades insulares debido al elevado peso del sector turístico, particularmente en Balears, que seguía en septiembre casi treinta puntos por debajo de su nivel normal de actividad». En agosto se secó el turismo alemán.

El precio pagado en Baleares por el monopolio de la actividad turística se ve revertido en comunidades como Extremadura, con una caída seis veces más llevadera que un archipiélago que también quintuplica a Murcia o Castilla-La Mancha. El autor del estudio destaca que estas regiones se ven favorecidas por «un mayor peso del sector agrario y menor dependencia del turismo».

El hundimiento de Baleares en torno al treinta por ciento suena escalofriante incluso al compararlo con el veinte por ciento de Canarias, la segunda comunidad más afectada. De hecho, las regiones muestran una notable coherencia en los descensos agrupados en torno al 12 por ciento español, con la excepción de nuevo de los dos archipiélagos.

La humillación que los datos comparativos de riqueza de 2020 suponen para Balears está trabajada «con los resultados del escenario medio». Esta perspectiva apuntaba de hecho a una tímida recuperación en el cuarto trimestre, abortada por el recrudecimiento de los contagios. El coronavirus era un factor imprevisible en sí mismo, pero Mallorca no puede alegar que no estaba avisada de los riesgos que corría por su unilateralidad. La Unión Europea ya advirtió en los años noventa a Balears de los riesgos del monocultivo turístico. Un cuarto de siglo después, cuesta encontrar una sola medida que no haya ahondado en esta dependencia.

LAS CIFRAS

-48%

Mayor caída mensual

Las mayores caídas del PIB balear estimado por el estudio coinciden con el mes de mayo, con una reducción a la mitad


13

Posición de descenso

Balears llegó a encabezar el ranking autonómico de PIB per cápita, ahora se despeña a una posición de suerte desgraciada


-31%

Un año en muy rojo

El desplome del PIB balear triplica la media estatal

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