En este verano de transición entre el confinamiento y el primer curso ‘covid’, un total de ocho directores de centros educativos han presentado su renuncia, sin concluir así el periodo de tiempo para el que fueron nombrados inicialmente. El verano pasado, en la época pre-covid, se registraron tres dimisiones. 

Tras estas dimisiones que se han ido haciendo públicas puede haber diversidad de motivos (hay alguna jubilación, por ejemplo) pero hay casos que llaman bastante la atención, como la de los directores de dos colegios de Sóller y Maria de la Salut que en julio fueron nombrados de forma extraordinaria por la conselleria de Educación para un periodo de dos años y que presentaron su dimisión apenas un mes después, a finales de agosto. 

Esta renuncia llegó poco después de que se hiciera público que debido a la evolución de la pandemia el curso arrancaría en el escenario B de semipresencialidad (el que menos prepararon los centros, ya que en julio, cuando hacían sus planes de contingencia, la conselleria de Educación les indicó que era el escenario menos probable).  

Ayer, buena parte del equipo directivo del IES Calvià anunció su dimisión por la negativa de la conselleria de Educación a permitir el sistema enseñanza a distancia por semanas alternas para los alumnos de Bachillerato y Formación Profesional. Este instituto diseñó un plan de contingencia para el escenario B priorizando la asistencia total del alumnado de ESO (aunque la normativa les permitía que fuera semipresencial a partir de 2º de ESO). 

En la resolución que publicó la conselleria de Educación el 5 de octubre se introducía una novedad respecto a las directrices que se les dio en julio a los centros para realizaran sus planes: esta última resolución establecía que la enseñanza presencial y la telemática debía combinarse por días (dos días en casa y tres en el instituto, o al revés) y que los estudiantes no podían estar toda una semana en casa y asistir la siguiente la siguiente. 

Esta era una petición que hizo la Federación de Asociación de Padres (FAPA) a la conselleria de Educación al considerar que si un estudiante está una semana sin acudir al centro es muy fácil que se desconecte del ritmo de clase. 

Además, FAPA encontró casos de presencialidad muy limitada: en un centro de Menorca solo se preveía cada 15 días; otro abogaba por convocar para tutorías; otro planteaba solo un día presencial y el resto desde casa...

 Por eso solicitaron a Educación que velara para que hubiera cierta equidad en este sentido entre los centros educativos y que evitara el riesgo de desengancharse al estar tanto tiempo sin pisar el aula. 

“Nuestra petición era pensando en ESO, en el caso de Bachillerato y FP no nos parece tan grave”, indicó ayer a este diario Miquel Àngel Guerrero, representante de FAPA.

La APIMA del IES Calvià de hecho apoya el sistema que había ideado el instituto y ha empezado a moverse para tratar de lograr que Educación lo autorice. El jefe de estudios del instituto, Enrique Sánchez Nievas, hace tres días ya anunció que de no lograr la autorización renunciaría como jefe de estudios: “No puedo ser el responsable legal de la aplicación de unos criterios que considero en contra de la salud de los alumnos y profesores”, indicó en una entrada en el perfil de Facebook del instituto. 

En estos días, 1.500 miembros de la comunidad educativa del instituto (profesores, padres...) han firmado un escrito dando apoyo a la propuesta del instituto y solicitando a Educación que la autorice.

Ayer también anunciaron su renuncia la jefa de estudios adjunta de 1° y 2° de ESO, Susana Marí; la jefa de estudios adjunta de Bachillerato, Marga Miralles; y los jefes de estudios adjuntos de ciclos formativos, Víctor Arjona y Juan Martín. Jaume Balaguer, el director desde hace más de diez años, se mantiene en su puesto. 

La Conselleria ha insistido varias veces en agradecer el esfuerzo a los equipos directivos “que se han dejado la piel”. Además de las palabras, ha dejado caer la concesión de una reivindicación histórica del colectivo: tener días de asuntos propios.

“Seguimos por responsabilidad”

“Creo que la mayoría hemos seguido por responsabilidad para sacar adelante el inicio de curso, pero no me extrañaría que viéramos más dimisiones según avance el curso, por agotamiento y frustración”, razona Joan Ramon Xamena, presidente de la Asociación de Directores de Secundaria.

Desde la Asociación de Directores de Primaria, Joana Maria Mas señala que éste es un curso “muy duro”, donde la vocación pedagógica queda ahogada en un mar de normas sanitarias que muchas veces ni siquiera conocen con exactitud. “Recibimos instrucciones contradictorias, y hay un teléfono COVID, pero cuesta mucho conseguir contactar”, lamenta. Al menos, indica, les queda el apoyo mutuo: “En el grupo de Whatsapp de directores nos ayudamos y animamos”.

Cabe destacar que aunque este verano ha habido varias dimisiones, también han optado por renovar 24 directores de colegios e institutos de Mallorca y otros 19 han presentado un proyecto para los próximos cuatro años.