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Entrevista

Joan Grimalt: "Hay que hacerse a la idea de que vamos a llevar mascarilla mucho tiempo"

"Creo que imperará la responsabilidad y no volveremos a otro confinamiento, sería un desastre" - "Hay que hacer un esfuerzo colectivo para reducir los contagios y que abran los colegios"

El científico mallorquín Joan Grimalt, en una imagen reciente.

El científico mallorquín Joan Grimalt, en una imagen reciente. csic

Joan Grimalt (Palma es director del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, y del Centro de Investigación y Desarrollo, ambos del CSIC. Se muestra preocupado por el actual repunte de contagios, pero cree que no será necesario un nuevo confinamiento.

P ¿Por qué España es el país europeo con más contagios?

R España tiene el problema de que es un país muy abierto y dependiente del turismo, y hubo una presión económica para reabrir e intentar recuperar parte del terreno perdido. También debemos tener presente que cuando se acabó el confinamiento, empezó a haber otra vez mucho movimiento, y aquella especie de propaganda en la que íbamos pasando de fase como de pantalla. Eso generó un sentimiento de que ya se había acabado todo. Y aunque no se dijo explícitamente por parte de las autoridades sanitarias, mucha gente tuvo la sensación de que la pandemia era historia y se relajó. Pero mientras haya covid en una parte del mundo, será una amenaza para el resto hasta que no haya una vacuna.

P También se hacen más pruebas que antes.

R Sí, ahora se hacen muchos más análisis que antes no se hacían porque no teníamos los medios para ello. Los contagios se tienen que parar porque podemos caer en una situación descontrolada. Vamos a tener que usar mascarilla y mantener la distancia social durante mucho tiempo, al menos hasta que salga una vacuna que funcione y unas medicinas capaces de curar la covid.

P ¿Estamos viviendo una segunda ola de coronavirus?

R Estamos donde estábamos. Es verdad que había disminuido muchísimo la cantidad de coronavirus, pero no estaba erradicado completamente. Balears fue una de la regiones que mejor afrontó la primera ola. Siempre se mantuvo en unos niveles bajos gracias a la insularidad y a que el virus llegó un poco más tarde que a la península, lo que dio más margen al Govern para tomar medidas. Eso se hizo bien, pero ahora mismo hay mucha circulación del virus en las islas y en la península, y a lo mejor se hará necesario tomar medidas más fuertes.

P ¿Qué ha pasado en Balears para que ahora esté por encima de la media nacional en cuanto a la incidencia del virus?

R Se ha abierto a turistas y visitantes. Pero creo que sobre todo ha habido esta sensación de que ya habíamos pasado lo peor. Todo el mundo celebró el fin del confinamiento porque eso era volver a la vida de antes. Pero sabemos que eso no será posible hasta que la medicina descubra una vacuna y unos medicamentos eficientes. Hasta entonces, el único que puede vencer al virus es nuestro propio metabolismo.

P ¿Cuándo cree que estará disponible esa vacuna?

R Algún médico serio dice que por noviembre habrá vacuna. Rusia va a lanzar una sin haberla probado con personas. También Oxford tiene una muy avanzada. Ya veremos qué pasa. Yo creo que como pronto no habrá una vacuna hasta Pascua. Hay varias empresas y países trabajando en diferentes líneas de investigación y haciendo un esfuerzo económico muy grande debido a que quien la tenga primero se pondrá una medalla inmensa. Aparte de los beneficios económicos que le reportará, claro.

P ¿España tiene alguna opción de ponerse esa medalla?

R Hay algún proyecto de investigación que es puntero y puede ir bien, como el de los laboratorios Grifols. España colabora en varios proyectos porque al final la vacuna no se hace en un solo lugar, hay una cooperación.

P ¿Será barata? ¿Llegará a todo el mundo?

R Hay acuerdos internacionales para que eso sea así, y la OMS se ha comprometido a que la vacuna sea asequible para todo el mundo y se reparta entre todos los países de manera equitativa. Volvemos a lo de antes, interesa a todos que el covid desaparezca del mundo porque si lo erradicamos de los países ricos, pero sigue presente en los pobres, seguiremos teniendo el mismo problema.

P ¿Es útil llevar mascarilla también en espacios abiertos?

R Sí, la mascarilla es una de las herramientas más eficientes contra la pandemia. Si yo llevo mascarilla, no contagio a los otros; y si los otros llevan, no me contagiarán a mí. Es una manera muy solidaria de prevenir contagios. Por supuesto que es útil, aunque no lo sea al cien por cien. Pero vamos a tener que hacernos a la idea de que la tendremos que llevar durante mucho tiempo.

P ¿Qué pensó al ver la concentración de negacionistas de la pandemia en Madrid?

R No hay que perder el tiempo comentando tonterías. Estas personas son las mismas que consideran que la tierra es plana, o que el hombre no llegó a la Luna. Pues muy bien, ni caso.

P ¿En general estamos siendo responsables con la distancia social y la higiene de manos?

R Hay un porcentaje muy alto de personas que se lo toman en serio. Pero hay sectores poco motivados porque piensan que a ellos no les puede pasar nada. Hay que hacer más pedagogía entre los jóvenes porque, ojo, los hay que también mueren. Eso lo tenemos que hacer entre todos. Y además la policía también tiene que poner multas. Si cuando conduces infringes las normas de tráfico y te pillan, te multan. Pues con el covid es lo mismo. Por desgracia hay gente que no cumple si no les amenazas con una sanción.

P Puede que muchos jóvenes se sientan inmunes.

R Pues es una falsa sensación de inmunidad porque se pueden contagiar y llevar el virus a sus padres y abuelos. Lo peor que podría pasar es que tuviésemos que volver a otro confinamiento. Eso sería una bofetada psicológica y económica. Y los que más problemas de paro tienen son precisamente los jóvenes, aunque no se puede generalizar y estoy seguro de que muchos cumplen.

P Con el actual nivel de contagios que hay en Balears, ¿se dan las circunstancias para abrir los colegios en septiembre?

R Ahora mismo es difícil decirlo, porque las cosas pueden cambiar. Pero sí, para tener un inicio de curso normal deberíamos lograr un nivel de contagios más bajo que el que hay ahora. Hay que conseguir que la escuela sea presencial porque eso garantiza que todos los alumnos tengan las mismas oportunidades, y eso no sucede con la educación a distancia porque no todos los niños tienen los medios adecuados para conectarse. También es más fácil para los profesores si pueden dar clases presenciales. Pero tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para reducir los casos porque no podemos permitirnos que los colegios se conviertan en focos de nuevos brotes.

P Recuerdo cuando se decía que las altas temperaturas del verano aplacarían al virus. No parece que haya sido así.

R Está demostrado que el calor es un factor que perjudica la expansión del virus, pero la temperatura no lo es todo. Cuando respiramos dejamos unas microgotas en suspensión, y esa es la principal vía de contagio del virus. Con temperaturas más bajas habría ido peor. Aprendemos sobre la marcha, estamos conociendo al virus.

P ¿Nos tenemos que mentalizar para otro confinamiento?

R Creo que no será necesario porque sabemos más que antes. La gente está concienciada, sabe qué supone un confinamiento y que repetirlo sería un desastre desde todos los puntos de vista. No creo que lleguemos a ese extremo; al final imperará la responsabilidad porque sabemos lo que nos jugamos. Pero probablemente este virus no se habrá erradicado completamente al menos hasta dentro de uno o dos años. Lo podemos limpiar en España, pero da igual debido a que se ha extendido por todo el mundo y siempre va a venir gente de fuera. Es un mundo globalizado, el virus se contagia de persona a persona y a menudo quien está infectado no se entera.

P ¿Aguardan otras pandemias?

R Puede ser, pero no quiero apuntarme a un discurso catastrofista. He oído a colegas que avisan de otras epidemias peores, pero a día de hoy no hay datos científicos que lo corroboren. Puede pasar, aunque puede que sean más leves. Normalmente su origen está en el consumo humano de animales salvajes, como murciélagos.

P ¿Cómo valora la gestión del Gobierno? El gran reproche es que se reaccionó tarde.

R No lo comparto. Con la información de la que se disponía, todo el mundo estaba convencido de que los efectos de la epidemia serían insignificantes. Por ejemplo, todavía no sabemos cuántos muertos hubo en China, pero en ese momento comunicó 3.500 en todo el país, un dato muy poco creíble. Esto cogió con el pie cambiado a todo el mundo. Lo importante es que, después de todo lo que ha pasado, hayamos aprendido la lección.

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