Baleares planea articular una plataforma con el resto de islas del Meditérraneo para actuar de lobby en Bruselas. El Govern, a través de la oficina del Centre Balears Europa en la capital europea, ya negocia con otras islas como Córsega, Cerdeña y Creta los términos de una alianza a la que también se incluiría a Sicilia, islas griegas o estados como Malta y Chipre, y que serviría por un lado para meter en la agenda europea las desventajas de la insularidad y también para intercambiar políticas llevadas a cabo entre las diferentes islas y archipiélagos.

En el marco de la Semana Europea de las Regiones, representantes de Córcega, Cerdeña, Creta y Baleares -en representación del Govern, estuvo el director general de Espacios Naturales, Miquel Mir- debatieron ayer en Bruselas sobre economía verde en las islas y acabaron coincidiendo en la necesidad de mayor coordinación entre ellas y de trabajar juntas en el seno de la Unión Europea. Detrás de esta consigna subyacen las negociaciones que ya ha iniciado la oficina en Bruselas del Centre Balears Europa con el resto de oficinas de exteriores de estas islas para articular una plataforma de islas mediterráneas con el objetivo de actuar como lobby ante las instituciones de la UE.

La plataforma, de la que todavía está en el aire casi todo, incluiría además de a estas cuatro islas a Sicilia, las islas del Egeo y a Malta y Chipre, estas últimas estados miembros de la Unión, y que entre todas suman casi cerca de once millones de habitantes europeos, con lo que esperarían tener una voz de entidad suficiente para ya no sólo meter en la agenda europea problemas derivados de la insularidad, sino problemáticas propias de las islas Mediterráneas en contraste con las islas del Mar del Norte o del Báltico.

Cabe recordar que hace dos años, la presidenta del Govern, Francina Armengol, ya selló una alianza en Cagliari con los presidentes de Cerdeña, Francesco Pigliaru, y de Córcega, Gilles Simeoni, para reclamar conjuntamente a la Unión Europea para recibir las mismas ayudas que las islas ultraperiféricasrecibir las mismas ayudas que las islas ultraperiféricas y exigir medidas que compensen los costes derivados de la insularidad, tanto para favorecer la movilidad de personas como el tráfico de mercancías.

"Este proyecto viene derivado del interés del Govern por reforzar la alianza con nuestras vecinos del Mediterráneo", explica el jefe de la Oficina del Centre Balears Europa en Bruselas, Antoni Vicens. "Lo que se está planteando es un instrumento que deberá ser muy flexible y con una estructura de mínimos para que las oficinas de las diferentes islas en Bruselas puedan trabajar juntas", detalla Vicens. "Sería una manera de trabajar juntos de manera constante y poner en común nuestros problemas para llevarlos a los diferentes foros aquí en Bruselas: la Comisión, la Eurocámara y el Centro Europeo de las Regiones", defiende la iniciativa el alto cargo balear.

Córcega, sobre políticas verdes: "Siento envidia de Baleares"

En el debate sobre economía verde, en que las diferentes islas explicaron sus políticas en materia medioambiental, la ponencia que se siguió con más atención fue, precisamente, la del director general de Espacios Naturales, Miquel Mir, durante la cual los representantes de las otras islas tomaron nota de las diferentes medidas presentadas como la ecotasa, el decreto de protección de la posidonia, la ley de Residuos o la ley de Cambio Climático.la ley de Residuos o la ley de Cambio Climático

La representante de Córcega, responsable de la Agencia de Turismo de la isla, Nanette Maupertuis, que antes había mostrado su preocupación por la presión de tres millones de turistas al año en una isla de 300.000 habitantes, destacó las medidas de Balears. "Me da envidia la capacidad normativa, de poner tasas y los recursos de Baleares para hacer políticas verdes", confesó la representante corsa, que lamentó que "Córcega no tiene tanta autonomía". "El señor Mir ha hablado de 18 barcas para vigilar los fondeos, nosotros tenemos dos", lamentó Maupertuis.