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Entrevista

Eduardo Fuster: "Ser solidario no es subir una foto a Facebook y tener la conciencia tranquila"

Fuster en Etiopía, donde Llevant en Marxa construye ahora la sala de pediatría de un hospital.

Fuster en Etiopía, donde Llevant en Marxa construye ahora la sala de pediatría de un hospital. e.f.

-¿En qué consiste su trabajo en la ONG Llevant en Marxa?

-Llevo la parte técnica de los proyectos de desarrollo. Tras estudiar las necesidades en los distintos países que estamos, preparo los proyectos para presentar en las convocatorias de subvenciones que se van publicando. Una vez aprobado el proyecto y otorgada la subvención, me desplazo al país y con nuestros socios locales se ejecuta el proyecto. En estos viajes se controla que todo siga lo planificado, se firman los acuerdos con las administraciones públicas del país? Tras acabar el proyecto, preparo informes técnicos y económicos para justificar la subvención.

-¿Qué proyecto llevan ahora?

-Estamos construyendo una sala de pediatría en el hospital de la ciudad de Shashemane en Etiopía, proyecto subvencionado gracias a la convocatoria de 2014 de la dirección general de Cooperación.

-¿A qué puertas llamar para conseguir subvenciones?

-En Baleares tan solo la dirección general de Cooperación saca convocatoria anual de subvenciones, hace unos años sí que el Ayuntamiento de Palma tenía ayudas a la cooperación pero desde hace tres años no dan nada. Con la crisis si bajo mucho la ayuda a la cooperación, hubo un recorte brutal. Por eso nosotros desde hace tiempo no queremos depender de la ayuda de las Administraciones públicas y con la ayuda de nuestros socios, colaboradores como empresas privadas y voluntarios (médicos y enfermeras que participan en expediciones solidarias) y eventos, como la cena subasta de pintura solidaria que hacemos cada año, podemos seguir ayudando en estos países

-¿Ha vivido alguna situación de inseguridad en esos destinos?

-Por suerte no, pero si es cierto que siempre que viajaba a la ciudad de Guapi, en Colombia, donde tenemos una escuela para niños marginados de la calle, tenía sensación de inseguridad. Es un pueblo en la zona de la selva y las FARC están muy cerca, cada año escuchas como dos o tres veces que han puesto alguna pequeña bomba en el pueblo o que ha habido algún ajuste de cuentas, así que ya los últimos años y sobre todo cuando realizábamos expediciones sanitarias con médicos y enfermeras voluntarios mallorquines el ejército nos ponía escolta para prevenir. Luego cuando viajaba a las comunidades indígenas del Amazonas peruano, el hospital más cercano estaba a tres días, así que cualquier enfermedad grave que requiriera tratamiento urgente era imposible de atender. Si piensas estas cosas está claro que no saldrías de casa."Las ONGs pequeñas son más eficientes, controlan cada euro y con proyectos pequeños ayudas mucho"

-¿Qué escenas le han impactado especialmente?

-En Etiopía trabajamos con un hospital que tiene un área exclusiva para tratar la desnutrición y he visto muchas veces a niños desnutridos y es algo que impacta, es difícil de entender como aún en el siglo XXI hay niños que se mueren de hambre. Otra escena que me impactó es ver por la calle a un niño de tres años llevar en brazos a su hermano, de meses; un niño de cuatro años actuando como un adulto. O ver cómo beben agua de los ríos, si tienen suerte y lleva caudal suficiente, a pesar de ser totalmente marrón. Pero no todo es malo, me impactó la belleza del Amazonas, la selva engancha; la felicidad de los niños en Etiopía, que no tienen nada , pero nunca pierden su sonrisa, no conocen otra vida

-¿Qué se entiende exactamente por "ayuda al desarrollo"?

-Ayudar a que una comunidad avance por sí sola, nosotros siempre seguimos la misma línea de trabajo, por ejemplo en la comunidad rural de Ropi en Etiopía, primero construimos un pozo de agua potable, al que acceden casi 10.000 personas. Sin agua potable es imposible el desarrollo, además se evita que los niños dejen la escuela para ir cada día a recoger agua en ríos u otras comunidades que en muchos casos están a diez kilómetros. Ofrecemos luego acceso a una sanidad decente, posteriormente acceso a la educación y ya por ultimo proyectos agrícolas. Con proyectos bien ejecutados se puede hacer que poco a poco una comunidad avance"Hay personas muy solidarias, pero con la crisis otras tienen la excusa perfecta para no ayudar"

-¿Existe cierta indiferencia del mundo desarrollado hacia los países en vías de desarrollo?

-Mucha gente es solidaria, nosotros tenemos muchos socios y voluntarios que con pequeñas aportaciones económicas nos ayudan mucho, pero en general podríamos decir que sí, y con la crisis mucha gente tiene la excusa perfecta para no ayudar a otras personas en otros países, pero por desgracia a menos de seis horas en avión hay niños que se mueren de hambre. Ser solidario no es colgar una foto en el Facebook y tener la conciencia tranquila. Animo a todo el mundo alguna vez en su vida colaborar con alguna organización, recibes más de lo que das.

-¿Qué frena ese desarrollo?

-Es la eterna pregunta que nos hacemos: ¿ Alguna vez lograremos que estos países salgan de estas situaciones de extrema pobreza? Es difícil, son muchos factores que afectan, culturales, educativos, económicos?. Nosotros creemos que la educación es muy importante, intentamos dar las herramientas necesarias para que los niños sean en el futuro los que logren que sus países avancen

-¿Instituciones como la UE se implican lo suficiente ?

-Con los datos en la mano, podemos decir que sí, aportan muchísimo dinero en programas de desarrollo y organizaciones muy grandes que hacen un trabajo extraordinario, por ejemplo en campamentos para desplazado. Aún así echo en falta que parte de ese dinero se reparta a pequeñas ONG locales y sean ellas que también distribuyan la ayuda; son mucho más eficientes, controlan cada euro que recibe y con pequeños proyectos se ayuda muchísimo.

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