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Diario de Mallorca

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Educación

Cómo llegar a la ‘High School’ chutando un balón

Deaquíparafuera gestiona becas deportivas para estudiantes de bachillerato en EEUU

El CEO de la firma, José Manuel Díaz-Tendero, con el consultor Alberto Albertos. Álex Domínguez

Apasionado de los deportes, cuando José Manuel Díaz-Tendero llegó a trabajar a Charlotte, en Carolina del Norte, decidió apuntarse a un club de tenis para seguir con su afición y fue allí donde empezó a conocer a muchos sudamericanos que habían conseguido estudiar en Estados Unidos gracias a sus habilidades deportivas y las becas que otorgan muchos centros en este país. Pensó que era una opción que en España aún no era demasiado conocida, por lo que, cuando regresó a su Alicante natal cuatro años después, decidió dejar a un lado su formación como ingeniero químico y aunar su trabajo con lo que realmente le gustaba.

Fue así como puso en marcha Deaquiparafuera, que desde hace 10 años se dedica a conseguir ayudas para estudiantes españoles que practican algún deporte y que quieren realizar algún curso en un centro norteamericano. Empezó intermediando estas ayudas para estudiantes universitarios, pero en 2018 le llegó una oportunidad y vio que el verdadero nicho estaba en las High School, es decir, en los alumnos de Bachillerato. 

"Cada vez hay más familias que ven que una estancia en Estados Unidos puede contribuir mucho a la formación de sus hijos", asegura Díaz-Tendero que, eso sí, reconoce que no es una opción al alcance de todos. La mayoría de sus clientes son familias de clase media-alta que, aun así, necesitan de algo de ayuda para correr con la factura. 

De media, el coste anual de un año escolar al otro lado del Atlántico puede suponer entre 60.000 y 70.000 dólares (aproximadamente la misma cantidad en euros, al cambio actual), teniendo en cuenta las tasas académicas, el alojamiento y la manutención. Sin embargo, para aquellos que practican algún deporte y tienen un buen rendimiento en los estudios la cifra puede rebajarse a menos de la mitad o incluso el 70% gracias a las becas que otorgan los propios centros. 

Al respecto, el CEO de Deaquiparafuera aclara que no es necesario que se trate de deportistas de élite, a estas edades basta con que tengan un desempeño razonable y buenos resultados, algo que no es demasiado difícil en un país como España, que es toda una potencia mundial en el fútbol, la especialidad con la que más estudiantes lleva la firma a Estados Unidos. 

Desde la propia empresa realizan una evaluación inicial de las aptitudes deportivas y académicas y, si el alumno es aceptado en el programa, se le garantiza la obtención de una beca. En su trayectoria, la compañía ha facilitado la estancia en el país norteamericano de más de 2.000 estudiantes españoles de Secundaria a los que ha conseguido más de ocho millones de dólares en becas.

Solo este año la compañía mandará a 250 estudiantes españoles entre los 12 y los 17 años de edad a una de las ‘High School’ con las que mantiene convenios. Un negocio que, según explican sus responsables, les reporta una facturación de alrededor de un millón de euros

Aunque su origen está en Alicante, la firma ya cuenta con oficinas en Madrid, Barcelona y València, y se ha internacionalizado. Así, dispone de colaboradores en México, Bermudas, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Dubai, Italia, Holanda o Brasil, para facilitar becas también a estudiantes de estos países. En Estados Unidos es otra firma del grupo la que se encarga de contactar y firmar los contratos con los centros. 

Frente a lo que se pudiera pensar, José Manuel Díaz-Tendero asegura que la adaptación de los estudiantes de Secundaria y Bachillerato a la vida en las residencias estadounidenses es incluso más sencilla que la de los universitarios. "No ponen pegas ni con la comida ni nada. Además, un chaval de 14 años lo que quiere es estar allí y jugar al fútbol, mientras que uno de 18 ó 19 piensa más en salir", explica. El temor de las familias sigue siendo un freno para que muchas chicas den el salto, pero, por fortuna, su número no deja de crecer y las propias High School están cada vez más interesadas en recibir deportistas femeninas, lo que supone una gran oportunidad para romper también este techo de cristal.

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