Energía

Portugal se plantea conectar su eólica marina a la “autopista eléctrica” con Galicia

La 'offshore' aportará el 32% de toda la generación en 2030 y permitirá al país exportar energía

El Gobierno luso somete su plan a consulta de organismos y entidades gallegos

Aerogeneradores del Win Float Atlantic de Viana do Castelo.

Aerogeneradores del Win Float Atlantic de Viana do Castelo.

Julio Pérez

Apesar de la progresiva expansión de las renovables y una mayor eficiencia en el consumo, Portugal no fue capaz de atajar con contundencia su dependencia energética hasta 2020. Sí, fue otra consecuencia de la pandemia. El desplome de la demanda redujo la cuota de los combustibles importados en el mix al 66%, todavía muy por encima de la media comunitaria del 57,5%. Sin condicionantes extraordinarios como una crisis sanitaria histórica que obligó a confinar durante semanas a la población y a parar toda actividad no esencial, su Plan Nacional de Energía y Clima (el PENEC, el equivalente allí al PNIEC de España) aspirar a disminuir la dependencia energética al 65% al final de la década, cuando también prevé que empiecen a funcionar sus primeros parques de eólica marina.

“El Gobierno portugués asumió públicamente la ambición de a lograr una capacidad instalada de producción de energía eólica de 10 gigavatios (GW) en 2030”, recuerda la administración lusa en el Plan de Asignación de Energías Renovables Marinas (PAER) que acaba de sacar a consulta pública. Fundamentalmente, el documento recoge las zonas aptas para la localización de instalaciones 'offshore' como paso previo a la adjudicación de proyectos que quiere lanzar a finales de este mismo ejercicio. Esos 10 GW repartidos en siete grandes polígonos a lo largo de la costa “podrán contribuir, aproximadamente, con el 32% de la producción eléctrica” del país, “pudiendo incluso plantearse el escenario de exportación de energía directamente del mar”.

Sinergias

“Con la concretización de este objetivo, el país se dota de una significativa independencia energética –remarcan las autoridades lusas– y, por primera vez en la historia, Portugal podrá acompañar al grupo de países que iniciarán la nueva revolución industrial que, como las anteriores, impone la transición energética”.

La hoja de ruta de la descarbonización de Portugal encumbra a las energías renovables offshore y sus sinergias “de desarrollo social y económico”, especialmente con la industria del metal, la eléctrica y la metaleléctrica. Juntas lideran las exportaciones del país. Venden en 200 mercados con un saldo de facturación exterior de 20.000 millones de euros en 2022. “Hay que tener en cuenta que la metalurgia y electromecánica tienen gran impacto en la capacidad de dinamización de otras actividades, considerando la vasta gama de segmentos productivos que abarca”, subraya el Plan de Asignación de Energías Renovables Marinas de Portugal. Facilitar la implantación de los parques de eólica marina incidirá de lleno, además, “en el desarrollo de nuevas profesiones, con repercusiones en las áreas formativas promoviendo el desarrollo de nuevos cursos profesionales y licenciaturas”.

La Dirección General de Recursos Naturales, Seguridad y Servicios Marítimos recuerda que el epicentro de la industria del metal en Portugal está en Aveiro, Porto y Viana do Castelo, donde también se contemplan algunos de los emplazamientos de mayor potencial para levantar parques eólicos. A 50 kilómetros al sur de la frontera con Galicia, en Viana do Castelo opera ya el Wind Float Atlantic, el primer parque flotante de cierta relevancia en Europa. Y allí se contemplan dos áreas prioritarias para las futuras subastas –Viana do Castelo Norte, de 301 kilómetros cuadrados, y Viana do Castelo Sur, con 294 kilómetros cuadrados– en las que implantar hasta 2 GW de eólica flotante.

Distribución de los parques eólicos marinos de Portugal.

Distribución de los parques eólicos marinos de Portugal. / Hugo Barreiro

Aunque la ocupación de superficie marina y su impacto en el entorno capte casi todo el protagonismo, alrededor de la offshore es tan importante eso como el enchufe de los parques. ¿Dónde evacuar tanta electricidad? Será un gran reto para las instalaciones que finalmente se decidan en Galicia y en el resto de España. Portugal da algunas pistas de cómo lo quiere hacer.

En el caso de los parques de Viana do Castelo, las autoridades lusas identifican como posible punto de conexión la futura subestación de Fonte de Lima, una de las infraestructuras previstas en la nueva autopista eléctrica con Galicia, y la de Vila Nova de Famalicão. El refuerzo de los tendidos a uno y otro lado del Miño allanará el despliegue de la eólica marina, hasta el punto de que Portugal se plantea “la posibilidad de una interconexión con la red eléctrica” que transcurre hacia la comunidad vecina. Abre la puerta a ser un exportador neto de electricidad a Galicia, todo lo contrario que ahora. En 2022, desde aquí se mandaron casi 4.200 GWh (un tercio de todo lo exportado por España), frente a los 200 importados desde allí.

Para cumplir con la normativa de tramitación transfronteriza, Portugal ha remitido a España el PAER. Se someterá a la opinión de casi un centenar de organismos públicos y entidades, parte de ellas de Galicia por la cercanía de los parques de Viana do Castelo. En el listado figuran, entre otros, las autoridades portuarias de Vigo y Vilagarcía, el IEO, los departamentos de energía, patrimonio cultural y recursos pesqueros de la Xunta, cofradías de pescadores y la Facultad de Ciencias de la Uvigo.

Las borrascas desploman el precio de la luz

El fuerte viento que azota a la península favorece que el precio medio de la electricidad baje hoy casi un 66 % respecto a hoy, hasta los 23,12 euros por cada megavatio/hora (MWh), el más bajo en más de medio año. Según los resultados publicados por el Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE) sobre las subastas mayoristas realizadas para la electricidad, para encontrar un precio más bajo, hay que remontarse al pasado 2 de abril, cuando quedó fijado en 15,74 euros/MWh.

La llegada de borrascas en esta segunda quincena de octubre está provocando un aumento en la generación de energía eólica diaria, que se espera que sea de 266 GWh, por encima del promedio, lo que reduce la actividad de los ciclos combinados de gas y relaja los precios. Esta bajada llega tras un comienzo de mes con fuertes sequías y falta de viento que redujo la producción de origen renovable, la más barata, sumada a un aumento en el pecio del gas tras el nuevo estallido de violencia en Oriente Próximo, las huelgas en instalaciones gasistas australianas y el presunto sabotaje de un oleoducto del Báltico. La electricidad registrará hoy su precio más alto entre las 20.00 y 21.00 horas, con 75 euros/MWh, y el más bajo entre las 15.00 y las 16.00 horas, con 1,64 euros/MWh.