Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un libro saca a la luz 46 expedientes de limpieza de sangre en Mallorca

«El nazismo halló en los chuetas un campo de cultivo estupendo para aplicar su ley», dice la autora

Magdalena de Quiroga y Pedro de Montaner, este jueves en la librería Ramon Llull M. Mielniezuk

El fondo documental inédito del libro Expedientes de limpieza de sangre en Mallorca entre 1938 y 1940 fue hallado por casualidad cuando se realizaban unas obras en el ayuntamiento de Palma. «Era un fondo residual escondido en el archivo de Cort y hasta tenía excrementos de palomas», contó este jueves la autora de la publicación, Magdalena de Quiroga Conrado, sobre el mal estado de los valiosos documentos que demuestran que en Mallorca se aplicaron las leyes de Núremberg.

El régimen nazi «encontró en la isla un campo de cultivo estupendo porque ellos sabían que había una minoría chueta y si una mallorquina se quería casar con un aviador –ya fuese alemán o italiano–, desde el consulado pedían un expediente de limpieza de sangre».

Durante la presentación de la publicación editada por Llibres Ramon Llull, el antiguo archivero de Cort y autor del epílogo, Pedro de Montaner, destacó que «fue muy emocionante el descubrimiento» debido a que se trata de «la recuperación de la memoria», porque «no se hablaba de algo de tal gravedad, ya que sin ninguna duda era un shock». En 1998, la historiadora publicó un artículo sobre los citados 46 expedientes mallorquines que justificaban que las mujeres solicitantes no pertenecían a la raza judía y ven la luz ahora en forma de libro para contextualizar la situación en la isla y porque apenas existe este tipo de documentos. «Es sabido que en Europa hubo expedientes de limpieza de sangre, aunque han desaparecido, supongo que para negar la evidencia», afirmó Magdalena de Quiroga.

Los 15 apellidos chuetas

En su investigación averiguó que el periodista sueco Anders Jarlert «descubrió 430 expedientes en su país con las mismas exigencias que aquí», lo que apunta a que «probablemente hay más», pero no ha encontrado otros. Entre los requisitos en Palma, a la experta le sorprendió que «uno pedía a la interesada que certificase que no tenía ninguno de los 15 apellidos» mallorquines de origen judío. Y del descubrimiento de Jarlert le ha llamado la atención que «llega hasta el año 1975».

Las mujeres isleñas se querían casar «sobre todo con aviadores italianos», según los papeles con fechas «entre 1938 y 1940, que es cuando llegan las fuerzas aéreas alemanas e italianas». Y como las leyes de Núremberg, que también aplicó Mussolini, prohibían los matrimonios mixtos entre una persona de ‘raza aria’ y una judía o descendiente de judíos, todas las prometidas debían solicitar un certificado al Ayuntamiento de no pertenencia a la raza judía, al que tenían que añadir un testimonio jurado y firmado de varios testigos sobre la limpieza de sangre de la interesada. La autora del libro afirmó que el consistorio «lo tomó como un puro formalismo», pero «en todas partes se actuaba por el miedo al Tercer Reich», entre otros motivos.

El prólogo del libro, a cargo de las historiadoras Antònia Morey y Margarita Aguiló, «ofrece una contextualización del momento» y da una visión general de cómo era la comunidad chueta en la isla en aquella época, algo que apenas se ha tratado hasta ahora.

Compartir el artículo

stats