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‘Nevermind’ sí fue importante

Se cumplen 30 años del disco de Nirvana que cambió la historia del rock, un álbum que revolucionó la Mallorca de los años 90

Kurt Cobain bucea con su guitarra emulando al niño que aparece en la portada del ‘Nevermind’. | FOTO DE ALEX

Nunca la angustia, el dolor y la inquietud generaron tanto entusiasmo. Nevermind, el disco con el que Nirvana puso patas arriba el universo rock, cumple 30 años. Lejos de convertirse en moda pasajera, su potencia y su verdad, marcada por el odio y la oscuridad, siguen intactas. Alargada sombra la de Kurt Cobain, un icono que influenció, y continúa haciéndolo, a una legión de músicos mallorquines.

Sexy Sadie, a principios de los 90, cuando no dejaban de escuchar a Nirvana.

«Yo fui grunge hasta las entrañas. Si hoy hago lo que hago, primero es gracias a los Beatles y a mis padres, y segundo, gracias al grunge. No escuché otra cosa que no fuera grunge hasta finales de los 90», confiesa Luis Alberto Segura. El rockero convertido en L.A. no tiene dudas: el 24 de septiembre de 1991 la música popular escribió una de las páginas más brillantes de su historia. «Mi primer contacto real con Nirvana fue a través de Jordi Robirosa, comentarista deportivo del Canal 33. Siempre he sido un gran seguidor de la NBA y entré en la onda de Nirvana escuchando un resumen de un partido de los Seattle SuperSonics. La música de fondo era la de Smells Like Teen Spirit [sencillo principal del Nevermind]. Sonaba como un torbellino y esa entrada que tiene de batería me dejó helado», recuerda.

Los Peligro!, un grupo actual influenciado por los de Seattle.

Los Peligro!, un grupo actual influenciado por los de Seattle.

En el 91, el joven Segura cursaba la EGB y todavía no había descubierto al grupo de Seattle. Lo haría un año después. «Yo estaba en la onda de los años 60 y 70, abriéndome a la movida nueva que nos llegaba. Acababa de comprarme el Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chili Peppers pero cuando escuché y me empapé de Nirvana, quedé atrapado. Su música tiene la inmediatez de los Beatles y suena cruda al mismo tiempo, guarra y cochina. Es normal que desbancaran a los Guns N’Roses y a todo el mundo», opina Segura.

Luis Alberto Segura (L.A.), hijo del grunge.

Jaime García, de Sexy Sadie, también cayó rendido ante las canciones de Cobain y compañía. «Los Nirvana nos molaban mucho y los escuchábamos a muerte. Cuando se suicidó Kurt le hicimos un homenaje, con los Crudos y otros grupos, creo recordar que en el Congo Belga», comenta en referencia al desaparecido local del carrer de la Pedrera, en el barrio de Gomila. En cualquier caso, García confiesa que en un principio no todo fueron aplausos para el Nevermind. «La MTV no dejaba de poner el Smells Like Teen Spirit en la MTV a todas horas y cuando lo oí me pareció un plagio de la hostia de los Pixies. Su éxito me puso rabioso, porque sentí que violaban mi patrimonio, que eran los Pixies. Con el tiempo pasé de la rabia inicial al reconocimiento. Porque el Nevermind es un discazo, de grandes canciones, las toques con una acústica, una eléctrica, un ukelele o un bajo distorsionado. La producción probablemente les gustó menos a ellos que a los fans. Cuando les decían que tenían que repetir una guitarra era por el productor, que metía una pista sobre otra y que logró ese sonido muralla que define ese álbum. A los Nirvana les gustaba más el sonido garaje, y por él apostaron en su siguiente trabajo, el In Utero», explica.

‘Nevermind’ sí fue importante

‘Nevermind’ sí fue importante

Tres décadas después, la pasión por el trío que formaron Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl sigue creciendo. «Nirvana siempre está entre los 20 grupos más vendidos de las ferias de discos», afirma Peter Terrassa, responsable de la de Mallorca, Madrid, Barcelona y Bilbao. «Yo les conocí a través de Mudhoney, pioneros del grunge, y recuerdo muy bien cómo conquistaron a los jóvenes de entre 15 y 20 años en los primeros 90. En esa época tenía la tienda de discos Runaway y venían como locos a comprar todo lo de Nirvana. La MTV les ayudó mucho y muy pronto la bola se hizo muy grande».

Jordi Herrera, de Satellites, otra banda pro Nirvana.

Discípulo de Nirvana puede considerarse al grupo Peligro!, que el próximo 8 de octubre presenta en Es Gremi su álbum de debut Coronas y lamentos, claramente influenciado por los de Seattle. «Su huella está presente en nuestras composiciones, en esas melodías de voz siempre inesperadas y brutales, y también en los directos, en la actitud», asegura Pol Font, un auténtico devoto del Nevermind: «Ese disco me volvió loco».

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