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Adiós a Sony: Rels B celebra su libertad

El artista mallorquín ha anunciado el final de su contrato millonario con la discográfica a través de un videoclip que supera ya los 2,5 millones de reproducciones.

Rels B, en dos imágenes tomadas durante el rodaje de su último videoclip. |

El artista mallorquín Rels B lleva días siendo el centro de atención tras anunciar el final de su contrato con Sony, una de las discográficas más importantes junto a Universal y Warner.

La estrategia elegida: un vídeo corto celebratorio en su perfil de Instagram y una canción nueva en la que habla de lo que ha supuesto ese contrato, con algún que otro mensaje dirigido a la compañía. El videoclip, que supera ya los 2,5 millones de reproducciones, evidencia una vez más que la música ya no solo se escucha, sino que también se ve. La libertad creativa es uno de los bienes más preciados por los artistas, y algunos analistas hablan de su posible desaparición al firmar con una multinacional. El caso de Daniel Heredia Vidal, más conocido como Rels B o Skinny Flakk, pone sobre la mesa algunos puntos importantes: ¿Qué supone firmar un contrato así? ¿El artista pierde la libertad o solo se trata de unos procesos cerrados que debe cumplir?

Como todo artista, sus primeras canciones forman parte de una época marcada por la limitación económica y la necesidad de crear vídeos con pocos recursos. A pesar de la situación, tanto Rels B como su equipo entendieron la importancia de un buen acompañamiento visual para alcanzar un público mayor, sobre todo en un momento en el que muchos artistas trataban de hacerse un hueco en la industria. Lo visual se erige como elemento fundamental entre los jóvenes. En esa época la libertad era total porque era independiente, pero la limitación en el presupuesto no le permitía hacer grandes proyectos.

Para poder crear los trabajos que tenía en mente debían pasar algunos años. Durante aquella época en la que aparecían nuevos artistas jóvenes con propuestas interesantes y diferentes, las empresas aprovecharon la oportunidad para ofrecer contratos a los artistas.

Rels B celebra su libertad

En este sentido, el caso de Rels B es paradigmático porque los nuevos artistas no tienen ninguna necesidad de firmar un contrato con una discográfica, pero la posibilidad de convertir su proyecto en algo profesional lleva años siendo el tema de conversación entre los jóvenes. Hasta que algunos no firmaron, nadie sabía la realidad de lo que esto significaba. Las discográficas estuvieron años tratando de convencerle, pero decidió no firmar hasta que las condiciones fueran favorables.

Algunos temas como Buenos Genes, A Mí y EUROMILLÓN dejaban claro su potencial como artista independiente con capacidad de llegar al gran público sin necesidad de radios y medios tradicionales. El mallorquín dio un paso más en su carrera y se erigió como uno de los artistas españoles con más proyección de la escena. En esa época, empezó a proyectar una visión de sí mismo como artista que trascendía lo musical y dejaba clara su intención de posicionarse como autor en todos los sentidos, ya que muchas de las ideas eran suyas a pesar de que las realizaran otros. Su ambición ya no solo era musical, sino también estética. Un hecho curioso acerca del contrato con Sony, firmado en 2019, es que no ha supuesto gran diferencia en sus trabajos audiovisuales. El mallorquín siempre ha invertido muchos recursos en sus videoclips porque entendió desde el primer momento cuál era el camino al éxito. La comparación entre sus producciones independientes y los vídeos financiados por Sony no es tan abismal como podría parecer a priori. Esto demuestra dos cosas: que siempre se ha preocupado por tener vídeos profesionales, algo que no cambió tras firmar, y que tener un contrato no garantiza el éxito. Como bien explicó el cantante, trabajar con una multinacional significa que «todo se convierte en una estrategia», pero eso no implica que su libertad creativa disminuya. Las empresas quieren tenerlo todo atado y pensar al milímetro cada acción, pero si algo caracteriza a esta nueva generación son la inmediatez y la espontaneidad. Muchas de las frustraciones surgen cuando ven que sus proyectos no avanzan porque los procesos en los que están inmersos lastran sus ritmos de trabajo. El simple hecho de tener que esperar varios meses para sacar un disco dificulta la posibilidad de publicar música según el estado anímico del artista, una de las reivindicaciones más repetidas dentro de la escena musical.

Miguel Angulo, uno de los directores más reconocidos de la industria, explica en Making Flu$ que el mallorquín tiene «una mentalidad que es la que deberían tener todos los artistas que tengan posibilidades económicas: la de invertir en su imagen y sus vídeos». La relación entre ambos se afianzó por su buena sinergia creativa, sobre todo si tenemos en cuenta que Rels B es un artista con ideas creativas muy marcadas y concretas. Además, explica que el cantante quería cambiar su imagen para «pasar a tener un look más internacional, que sus vídeos se vieran fuertes y con un concepto creativo detrás que lo apoyase»,

Hace unos días el artista mallorquín afirmó que, si lo hubiera sabido, no habría firmado el contrato. Uno de los motivos principales es la falta de atención por parte de la multinacional hacia sus intereses, porque le prometieron colaboraciones internacionales y proyectos ambiciosos que quedaron en papel mojado. La libertad actual frente a los procesos cerrados de las multinacionales parece indicar que el mallorquín empezará a trabajar de otra manera, sin limitaciones y sin la obligatoriedad de seguir las pautas de otros.

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