El moraduix es una hierba aromática muy utilizada en la cocina mediterránea. Esta palabra, por su sonoridad y por lo que representa, ha sido la elegida para dar nombre a la nueva aventura empresarial de la diseñadora Angie Vallori y el historiador del arte Carlos Cañada. Moraduix es la marca de ropa para bebés que estos dos emprendedores acaban de lanzar al mundo. Bajo el lema "vestir al bebé de forma ética y sostenible", Moraduix ha ido creciendo y tomando forma a partir de la unión de las tres facetas profesionales de sus creadores: "Además de diseñadora, tengo formación en psicopedagogía y Carlos es historiador del arte", explica Vallori. Así, las piezas de ropa se inspiran en teorías como el método Montessori o el modelo de las escuelas Reggio Emilia. Esto se traduce en prendas de ropa cómodas y simples, que permiten el movimiento y favorecen la experimentación y que casan con nuevas formas de entender la crianza. Las piezas se confeccionan con algodón orgánico certificado y fabricado en España.

La primera colección de Moraduix consta de camiseta, mono, braguita, bandana y pelele en tallas de cero a doce meses. Tanto las prendas como las telas escogidas huyen de la diferenciación de género, algo en lo que quieren profundizar en futuras colecciones, con estampados más abstractos. Vallori se encarga del patronaje, la elección de las telas y el diseño en el que prima la comodidad. Por su parte Cañada lleva el peso estético de la firma. Se basa principalmente en el arte povera y el land art cuyo marco y materia se enraízan directamente en la naturaleza: "Buscamos lo real y lo natural", dice Cañada, quien persigue que toda la propuesta "refleje lo que pensamos".

El confinamiento ha condicionado el desarrollo de esta primera colección, con materiales que no llegaban, stocks limitados o la imposibilidad de encargar sus propios estampados. Sin embargo, la iniciativa ha seguido adelante y ya está en marcha la producción de la colección de invierno. Las prendas Moraduix pueden adquirirse on line en la plataforma etsy.com. A partir de la semana que viene estarán también en Botons, en la plaza Raimundo Clar. En el futuro, Vallori y Cañada quieren ampliar los puntos físicos de venta tanto en Mallorca como en Valencia y Barcelona.