El exprior de Lluc y expárroco de la iglesia de Sant Sebastià de Palma, Gaspar Alemany, se sienta hoy en el banquillo de los acusados por supuestamente abusar sexualmente de un monaguillo, un joven con discapacidad. La magistrada ha acordado, a petición de las partes, que el juicio se celebre a puerta cerrada, por los que los medios de comunicación no han podido acceder a la sala para seguir el desarrollo de la vista oral. La fiscalía reclama inicialmente una condena de un año y tres meses de prisión para el religioso.

Los hechos ocurrieron, según el relato del ministerio público, el 7 de julio de 2020. Alemany, entonces rector de la iglesia palmesana de Sant Sebastià, pidió a la víctima que fuera a verle a la sacristía con el pretexto de recoger un libro. Cuando el monaguillo llegó, encontró un ordenador encendido que mostraba en pantalla una página pornográfica de contenido homosexual.

Alemany, siempre según la acusación, llegó entonces y le entregó el libro. Acto seguido, le propuso que fuera esa tarde a la casa parroquial. Así lo hizo. Cuando el joven acudió a la cita, ambos se sentaron en el sofá y Alemany le puso las piernas encima y trató de tocarle los genitales con los pies. También le acarició las manos y le propuso hacerle masajes, tras lo que metió su mano bajo el pantalón. El chico decidió marcharse con la excusa de que había quedado con una amiga. El perjudicado denunció los hechos y el Obispado de Mallorca apartó a Alemany.