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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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La conductora que mató a un joven en s’Estanyol: «Pensé que era un animal»

«Noté un golpe y paré. Estaba oscuro, no oí ni vi nada y me fui a mi casa», alegó

La mujer acusada por el atropello mortal, ayer durante el juicio celebrado en Palma. | M.O.I.

La conductora acusada de matar a un peatón de 20 años entre Llucmajor y s’Estanyol y darse a la fuga alegó ayer en el juicio que no fue consciente en ese momento de haber atropellado a una persona. «Pensé que era un animal. Noté un golpe, paré, me giré y no oí ni vi nada, por lo que reanudé la marcha», explicó la mujer. La procesada negó haber estado distraída con el teléfono, ebria o drogada cuando se produjo el accidente. Además, afirmó que acudió a la Guardia Civil en cuanto supo que podía estar implicada en el atropello y que estuvo un año en tratamiento psicológico. La fiscalía pide para ella una multa de 2.700 euros, pero la familia de la víctima reclama siete años y medio de prisión.

La sospechosa solo respondió a las preguntas de su abogado y contó que cuando ocurrieron los hechos, en la madrugada del 19 de agosto de 2018, había salido de trabajar y volvía a su domicilio. «No había consumido alcohol ni droga. Iba escuchando música, declaró la mujer, que negó haber realizado o recibido llamadas durante el trayecto. «Era una noche muy oscura. Vi que el coche que iba delante de mí esquivaba algo y fui fijándome. Noté un golpe en la parte izquierda del coche y me paré. Me giré, pero no se veía nada. No oí voces ni gritos y reanudé la marcha. Pensé que era un animal», contó.

La conductora afirmó que cuando llegó a su casa comprobó que había daños en la luna delantera. No fue hasta dos días después cuando supo que había matado a una persona. «Estaba trabajando y mi abuelo me llamó para contarme que la Guardia Civil buscaba un coche como el mío y que creía que había sido yo. Entré en shock y tuve un ataque de ansiedad», narró. Horas después acudió junto a su abogado a la Comandancia, donde fue detenida e interrogada. Ofreció entonces la misma versión que ayer en el juicio. Fue sometida a una prueba de drogas que dio positivo en cannabis y cocaína, pero la fiscalía considera que por el tiempo transcurrido desde el atropello no puede ser acusada de circular drogada en ese momento.

Tramo en el que se produjo el atropello en agosto de 2018. | PERE JOAN OLIVER

La víctima era Alejandro Nicolás Vega-Hazas Martí, nieto del exdecano del Colegio de Abogados de Madrid, Luis Martí Mingarro y sobrino del que fuera propietario del Real Mallorca, Javier Martí Mingarro. El joven veraneaba en la isla y aquella noche se había apeado de un bus alquilado junto a sus amigos para ir de fiesta desde sa Ràpita a Palma. El chófer declaró en la vista oral que durante el trayecto pararon y el chico decidió no seguir y optó por volver a casa a pie. «Me dijo que no tenía ganas de fiesta», aseguró. La autopsia reveló que el chico tenía un elevadísimo nivel de alcohol en sangre, pero este testigo aseguró que no aparentaba haber bebido.

En mitad de la calzada

En el juicio declararon también tres conductores que aquella noche se toparon con el joven en la carretera. El joven, según contaron, caminaba por «el centro de la calzada» y «hacía aspavientos». «Deambulaba y caminaba de lado a lado», contó uno de ellos. Los tres coincidieron en que vieron claramente que se trataba de una persona, pero que no lo vieron hasta que lo tuvieron encima. Está previsto que el juicio continúe la semana próxima.

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