Extremadura

El secretario general de la ONU y el chef José Andrés, huéspedes de honor de Atrio

La presencia de Antonio Guterres causa expectación por el dispositivo de seguridad que acarrea. Las medidas de control han disparado la rumorología sobre la posible presencia del expresidente Obama en el relais@chateaux, finalmente desmentida

El chef José Andrés se hospeda en Paredes Saavedra.

El chef José Andrés se hospeda en Paredes Saavedra. / Lorenzo Cordero

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Atrio sigue ofreciendo posada, comida y cama a huéspedes de lujo. En esta ocasión el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterresy su esposa, se alojan en el relais@chateaux de San Mateo. Han realizado un recorrido por Cáceres y han visitado el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear. El gran dispositivo policial del mandatario internacional ha llamado la atención, pero también ha disparado la rumorología, situando al expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el establecimiento de lujo de Jose Polo y Toño Pérez, galardonados recientemente con su tercera Estrella Michelín. Finalmente, la presencia del político americano, cuya visita a Granada catapultó a la ciudad de la Alhambra, parece estar desmentida.

Mientras, las quinielas sobre si los galácticos del Real Madrid dormirán en Atrio a propósito del partido que les enfrentará al Cacereño el próximo 3 de enero en el Estadio Príncipe Felipe no paran de jugarse. Como siempre, y en base a la salvaguarda de la identidad, los propietarios del hotel no se pronuncian. Fuentes municipales sí han confirmado a este diario que en la agenda de visitas a Cáceres estaba incluida la de un representante de la ONU.

Este viaje ha coincidido con el de otro ilustre, esta vez de los fogones: el chef José Andrés, quien a los 15 años ingresó en la Escuela de Restauración y Hostelería. El cocinero, que compaginó sus estudios con el aprendizaje en el restaurante El Bulli de Ferran Adrià, es amigo personal de Jose y Toño, y duerme en Casa Paredes Saavedra, el palacio del siglo XIV recientemente restaurado en la calle Ancha, donde de momento se hospedan amistades de los propietarios hasta su apertura definitiva al público. Tras cumplir con el servicio militar a bordo del Juan Sebastián Elcano, con el que viajó a los Estados Unidos como marino de la Armada española, José Andrés quiso regresar, y finalizada su formación, en 1991 se trasladó a este país. Comenzó a trabajar en el restaurante El Dorado Petit, en Nueva York, que cerró dos años después. Viajó entonces a Washington, capital estadounidense donde triunfó y abrió varios restaurantes que gozan de gran prestigio con especialidad en comida española y latinoamericana.

La historia de Atrio

Toño Pérez y Jose Polo nacieron en 1961
impagable de promoción turística internacional