18 de marzo de 2012
18.03.2012

"La mentira es síntoma de adicción"

Vázquez-Roel, doctor de la Clínica Capistrano, asegura que el adicto al móvil es un enfermo como el alcohólico

18.03.2012 | 10:41
­Cualquier adicción, sea la que sea, es una enfermedad que limita o anula la libertad personal del individuo. Lo importante es discernir de un uso excesivo o abuso, para poder hablar después de adicción. Estar "enganchado" al móvil es, en palabras del doctor José María Vázquez-Roel, "la nueva droga de moda", como en su día lo fueron la heroína, y continúan presentes la cocaína, la ludopatía o el alcohol. Sin embargo, aunque no se trate de una dependencia grave, forma parte del bloque de ´nuevas adicciones´ que necesitan de un tratamiento individualizado. Numerosas personas han pasado por la Clínica Capistrano para curarse. En su mayoría jóvenes, adictos a internet, al móvil o a video-juegos.
El doctor Vázquez-Roel pone un símil para explicar la dependencia: "La adicción es lo mismo que una infección. De éstas hay muchísimas y siempre están en continua evolución. Nunca dejará de haber "nuevas drogas" con las que el enfermo intente evadirse de la realidad o disminuir el dolor". Cuando existe un "hábito negativo unido a una mentira", es cuando podemos hablar de dependencia y pérdida de integridad personal. La diferencia entre el abuso y la adicción se manifiesta en el momento en que el usuario empieza a hacerlo a escondidas, a mentir a su entorno, a recluirse. "Es entonces cuando la familia acude en busca de ayuda, porque siente que algo pasa". Vázquez-Roel cuenta un caso en el que un joven adolescente de 14 años pasó "un año entero encerrado en su habitación", sin que los padres lograran hacerle entrar en razón. Referente a los aparatos móviles, el doctor los califica de "terminales de internet". De esta forma, el adicto a los teléfonos móviles es, en realidad, "un adicto a los contenidos" que le llegan a través de la red.
Da igual si es la pantalla del móvil, del ordenador o de la televisión. En la clínica, el doctor asegura haber tenido numerosos casos. "Cuando ingresan se les retira el teléfono y además se sanciona a aquellos otros compañeros que lo prestan". En las adicciones químicas la abstinencia absoluta es una condición necesaria del tratamiento. En este caso, se le retira el terminal hasta que se ha completado el programa y el paciente acepta la enfermedad y comprende su problema. "El objetivo es reaprender, hacer de él un uso moderado".
Tener móvil y utilizar internet como herramienta productiva "es positivo", siempre y cuando se tengan en cuenta que las conductas excesivas pueden acabar en enfermedad si no existe un equilibrio. "El mayor riesgo es la pérdida de la habilidad socializadora, ya que esos jóvenes sólo se sienten a gusto si se comunican de forma virtual".
¿Cual es el perfil de un adicto a los móviles? Normalmente, se trata de chicos y chicas vulnerables, que pueden padecer otros trastornos como depresión, ansiedad, autoestima baja, o las personas que tratan de recuperarse de una adicción anterior. Para "curarse" es necesario el apoyo total e incondicional de la familia, "antes, durante y después del tratamiento", llegando incluso "a recomendarse el internamiento a ellos".
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