Fútbol

Mallorca y Getafe, los equipos que más 'pegan' de Europa

Los de Aguirre y los de Bordalás, rivales este sábado de los bermellones, son los dos equipos de las cinco grandes Ligas que más faltas han cometido hasta la fecha con 172 y 183 respectivamente

El azulón Latasa, el que más infracciones comete con 28, cuatro más que Dani Rodríguez

Partido Mallorca-Getafe de la temporada 2022/23 en Son Moix.

Partido Mallorca-Getafe de la temporada 2022/23 en Son Moix. / EFE

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Nadie ‘pega’ más en Europa que Mallorca y Getafe. Bermellones y azulones, que se miden este sábado en Son Moix (18:30 horas), son los dos equipos de las cinco grandes Ligas que más faltas cometen. Consecuencia de un estilo de juego más defensivo, tener menos el balón en promedio que sus rivales o la mayor rigurosidad de los árbitros en la Liga española son algunos de los factores que influyen en que ambos conjuntos puedan ser considerados los ‘bad boys’ europeos.

Tanto Javier Aguirre como José Bordalás tienen una forma de entender el fútbol muy clara. El técnico mexicano aboga por dejar la iniciativa al rival y dejar que ocurran pocas cosas durante los partidos. Contundencia a la hora de robar la pelota y parar el juego si el equipo está descolocado son algunas de sus señas de identidad. 

Por su parte, Bordalás, al que también le gusta la defensa de cinco, también es partidario de un fútbol práctico, en ocasiones llevado al límite del reglamento, y en que una vez conseguida la ventaja en el marcador le gusta que se juegue lo menos posible para que el electrónico no tenga oportunidad de moverse. 

Como consecuencia de ambos estilos de juego, las interrupciones en el ritmo mediante faltas está a la orden del día en los partidos del Mallorca y el Getafe. Es una constante también en el cómputo global de la Liga española, en la que se señalan una media de 15 faltas por partido. Tanto el conjunto rojillo como el madrileño están por encima de esa media. Los de Javier Aguirre, en diez jornadas, acumulan 172, mientras que los de José Bordalás, 183. Son los dos equipos que lideran el ranking europeo contando la Liga, la Premier, la Serie A, la Bundesliga y Ligue 1. 

Muriri, al salto con un jugador del Getafe en el partido de la pasada temporadaen el Coliseum.

Muriri, al salto con un jugador del Getafe en el partido de la pasada temporadaen el Coliseum. / EP

Pero es que los siguientes en la lista también son conocidos de España, por lo que se puede apuntar a un hábito extendido entre los equipos que compiten en el campeonato nacional. Real Sociedad (168), Cádiz (166), Rayo Vallecano (165), Athletic (138), Villarreal (137) y Alavés (136), junto al Olympique de Lyon (135) y Mónaco (133), completan el top-10 europeo.

Con las tarjetas, más de lo mismo. Después del Getafe, líder destacado con 46, vienen el Mallorca (33) Cádiz (30), Villarreal (30), Real Sociedad (29), Granada (29) y Rayo Vallecano (28). En el resto de las grandes cinco ligas, solo se les acercan en la Premier conjuntos ingleses como el Tottenham (31), Wolverhampton (29), Chelsea (29) y Nottingham Forest (26), que iguala en cartulinas con el Athletic Club (26).

«Nos echan tarjetas por todo. El victimismo acaba influyendo», dijo al principio de temporada José Bordalás, técnico del cuadro getafense, acostumbrado a lidiar cada semana con esta circunstancia.

Latasa, el que más faltas hace

En el apartado de jugadores que más infracciones cometen, Getafe y Mallorca también copan los primeros puestos. Latasa, delantero del conjunto azulón, lidera la clasificación con 28 faltas, una más que el mediocentro del Barcelona Gavi (26) y cuatro más que Dani Rodríguez, capitán de los bermellones (24).  

Otro futbolista muy importante en las filas del conjunto que dirige Bordalás también se cuela en el top-15 de esta peculiar competición. Es el central Djené (21 faltas), que además también es uno de los jugadores más amonestados de la Liga con cinco tarjetas amarillas en nueve partidos, al igual que su compañero en el centro de la zaga Domingos Duarte, que además ya cuenta con una roja en su haber. 

No es el único futbolista del Getafe que ha sido expulsado este curso en Liga. También ha cumplido un partido de sanción el delantero Jaime Mata, que vio dos tarjetas amarillas en el primer partido frente al Barcelona. 

Los datos de las cinco grandes ligas europeas.

Los datos de las cinco grandes ligas europeas. / DM

En el Mallorca, los futbolistas que más amonestaciones han recibido hasta la fecha son el uruguayo Gio González y Dani Rodríguez, con cuatro cada uno y por lo tanto a una de ser suspendidos un encuentro. Aguirre, en su caso por protestar, también lleva cuatro amonestaciones. En cuanto al capítulo de rojas, el único futbolista bermellón que ha visto una es Pablo Maffeo, que fue expulsado estando en el banquillo en el encuentro frente al Barcelona por protestar. 

Cuando se ponen sobre la mesa estas comparativas, siempre surge el comentario de que el criterio doméstico y el de las competiciones europeas es diferente. Incluso con los mismos árbitros. Así, por ejemplo, la Champions es el torneo con mayor tiempo efectivo (60 minutos de media por partido) frente a los 54:35 de LaLiga. 

Las rojas, una «protección»

En LaLiga se han mostrado 31 en las diez primeras jornadas (es la única competición tan avanzada; el resto llevan nueve y la Bundesliga, ocho). Está por delante del promedio de la Premier, con 21 expulsiones; la Serie A, en la que se han visto 15 rojas; la Bundesliga, con 10 y, finalmente, la Ligue 1: 10 rojas. Las estadísticas llevan a preguntarse si realmente LaLiga es una competición más violenta, informa Denis Iglesias. 

Los árbitros, cada vez que tienen la oportunidad de comparecer, se reafirman en la misma idea. «Se nos critica por el número de rojas, pero es una señal de protección hacia la salud de los jugadores. Mirad el ratio de lesiones en otras ligas por entradas. La roja es más disuasoria. Es un mecanismo para preservar al futbolista y su salud», explicó el colegiado Sánchez Martínez.

«El mayor patrimonio son los jugadores y su masa social. Es la prioridad absoluta. Hay que cuidar que los partidos discurran del modo correcto», insistió el árbitro murciano. Sin embargo, los futbolistas no lo ven así y, tras cada partido, tanto ellos como sus entrenadores realizan un ejercicio de autocensura sobre determinadas decisiones. A esto hay que sumarle la intervención del VAR. En la temporada pasada, hasta 38 rojas se decretaron después de ser revisadas.