Primera División

Todas las opciones del Real Mallorca en el centro del campo

Los fichajes de Omar Mascarell, Sergi Darder y Samú Costa ofrecen a Javier Aguirre un amplio abanico de posibilidades en la sala de máquinas de la que carecía el curso pasado

El mediocentro de Artà, el más polivalente junto a Dani y Morlanes

Los jugadores, reunidos con Aguirre durante una pausa de hidratación.

Los jugadores, reunidos con Aguirre durante una pausa de hidratación. / José Carlos Guerra

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Un pivote y dos interiores; dos mediocentros defensivos y un mediapunta; un trivote de centrocampistas ofensivos... Los fichajes de Sergi Darder, Omar Mascarell y Samú Costa, unidos a Dani Rodríguez, Manu Morlanes y, en menor medida, Antonio Sánchez, ofrecen al entrenador del Real Mallorca Javier Aguirre un centro del campo con alternativas, que ahora posee las piezas que reclamaba para ir variando el sistema según la necesidad del partido en cada momento.

Dos pivotes y dos por fuera

Así arrancó el equipo en la segunda mitad ante Las Palmas. Para ello, Aguirre modificó el sistema pasando a defensa de cuatro para reforzar el centro del campo sin renunciar a dos delanteros como Muriqi y Amath. Con Mascarell como pivote (siendo sustituido luego por Samú), con Morlanes como acompañante y Dani y Darder por fuera. Así, el equipo ganó presencia y superó a los centrocampistas rivales, con combinaciones rápidas al estar todos juntos sin perder presencia por fuera, con ambos ayudando al lateral en tareas defensivas. 

Los dos exteriores, que no extremos, servían como enlace con los dos puntas, aumentado el número de efectivos al llegar al área rival. Más tarde, con la entrada de Samú y Larin, Darder pasó al doble pivote, con Morlanes y Dani por delante. 

Samú Costa.

Samú Costa. / Elvira Urquijo A.

Jugando así, el Mallorca demostró tener capacidad para dominar al rival y llevar el partido al campo contrario, aunque todo indica que esta táctica se empleará en partidos en los que se vaya por detrás en el marcador o en los que se busque superioridad en la posesión desde el principio. 

Un pivote y dos interiores

Manteniendo la defensa de cinco y apostando por dos delanteros, uno de los sistemas que podría emplear Aguirre en partidos en los que no quiere correr riesgos pero no renunciar a llevar la iniciativa es el de colocar a un pivote defensivo (Mascarell o Samú) y dos interiores por delante (Morlanes, Dani o Darder). Así, se aseguraría tener el centro del campo resguardado por dentro y velocidad en las transiciones al recuperar el balón. 

Dos pivotes y un mediapunta

Habrá muchos partidos, especialmente contra los equipos de la parte alta, en los que el Mallorca no querrá disputar la posesión y proteger su área. Es un sistema que ya se ha visto con anterioridad en este Mallorca. En este caso, Samú y Mascarell –o alguno de los dos acompañados por Darder, que se siente cómodo en el doble pivote– cubrirían el frente de la defensa, con un mediocentro más liberado de tareas defensivas que podría ser el de Artà o Dani, que tienen mayor capacidad de sumarse al ataque que Morlanes. 

Morlanes y Amath.

Morlanes y Amath. / Elvira Urquijo A.

En el caso de apostar por un solo punta, el acompañante de Muriqi o Larin podría ser el propio centrocampista de Betanzos, perdiendo presencia en la parte delantera pero reforzando el centro del campo. 

Un pivote y una línea de tres

Es una formación que ha usado bastante Aguirre, en especial cuando el acompañante del delantero de referencia no es otro punta. A la hora de defender, ya sea Amath en estos últimos partidos y como sucedió ante Las Palmas, se sitúa como un centrocampista más. A la hora de atacar, sin embargo, se une al delantero y deja una línea de tres centrocampistas por detrás y un solo pivote defensivo. En determinados momentos del partido, si la presión acompaña, puede servir para mantener la posesión en campo rival y cerrar las salidas al equipo contrario. 

Esto no implica necesariamente tener que romper la defensa de cinco, ya que se puede mantener dejando a cuatro futbolistas en el centro del campo y apostar por delanteros de referencia como podrían ser Muriqi, Larin o Abdón.

Dani Rodríguez.

Dani Rodríguez. / LFP

Un rombo, opción extra

Es un sistema que está en desuso, pero los centrocampistas del Mallorca tienen capacidad de adaptarse a él. Un pivote (Samú/Mascarell, que pueden llegar a actuar como centrales), dos centrocampistas (Morlanes y Darder) y un enganche (Dani o también el de Artà). En este caso, se podría apostar por dos delanteros, renunciando también a la defensa de cinco, o con uno y manteniendo la línea de tres centrales, con dos carrileros (Maffeo y Jaume Costa) incorporándose con frecuencia al ataque. 

El Mallorca necesitaba elevar el nivel en el centro del campo y fondo de armario. Con los fichajes, y a expensas de lo que suceda con Antonio, Aguirre cuenta con muchas posibilidades distintas para encontrar la que mejor encaje.